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martes, 1 de marzo de 2016

Una ayudaíta para la dramaturga

En un libro llamado Show Your Work, el autor dice que "online is the biggest scenius on the planet." No sé cómo terminar esto entonces vine a exponerlo acá. Es un monólogo basado en una escena increíble de Almost, Maine que no sé terminar. Me gustaría hacerlo parte de algo más grande, pero si no sé terminar el monólogo menos sé darle contexto. Si alguno tiene alguna idea de cómo ayudar, por favor sugiera. No hay ideas malas. Nombraré a la protagonista en su honor.

Él está sentado en la sala y entra ella. Mientras habla trae más cajas y las va armando en una muralla entre los dos. 

Vine a traerte tu amor. Bueno, el amor que siento por ti. Es de mí para ti, no sé si es mío o tuyo ahora. Vine a dártelo porque no puedo seguir sintiéndolo. Yo sé que no lo quieres. Yo sé que es poco. O quizás es mucho más de lo que te mereces. Pero acá está. Todo este amor es tuyo. Fue mío y ahora es tuyo. Si no se hubiera acabado el tuyo, todo este podría ser nuestro porque no soy pichirre, pero entiendo que así no funcionan las cosas.

La magia de este amor es que nació y creció en pocas semanas y que aún así, no se ha muerto. No se va a morir en meses, tranquilo. No es que te estoy dando un amor vencido. Acá la única vencida soy yo. Por favor, así no lo quieras, agárralo. Si quieres después lo lanzas por la ventana, pero no me hagas más daño. Acéptalo, porque no tiene condiciones. Toma todo este amor que ha podido ser tuyo por siempre si lo hubieras querido. Si me hubieras querido. No me importa lo que hagas con él, de verdad. El amor es para repartirlo. Si uno se queda con ese amor entre pecho y espalda, literalmente, puede matar. Bueno, no conozco gente que se haya muerto de amor. De desamor sí, aunque la gente no lo entienda. No entienden que es una muerte metafórica, pero sigue siendo una muerte.  No te entierran en un vestido lindo o en tus blue jeans favoritos, y que a tus familiares y amigos les sabe a mierda que tú seas atea ellos harían misas igual. No se muere tu cuerpo pero se muere una parte de ti. Esa parte no revive, se va un pedazo de uno para siempre.

Dicen que se llena ese pedazo con otras cosas, con otros, con la vida, con el tiempo pero de verdad, lo peor que le puedes decir a una enguayabada en la cúspide de su dolor es ese cliché. Odio el puto tiempo.

No es el corazón lo que se muere, es como un pedazo del esternón, de hecho. El corazón está más vivo que nunca, porque está en carne viva. Lo que queda es como un huequito donde tú quedabas. Una presión tan poderosa que sientes que te va a aplastar. Sí, es verdad que no se muere tu cuerpo. Se muere o se rompe en trillones de pedazos el alma, que duele más que el cuerpo. Ella cava un foso y se echa ahí a morir. Se entierra en la miseria y la rabia y el dolor… uy, el dolor, y se queda ahí hasta que le den tanto vodka que se peguen los pedazos. El vodka es mejor que el tiempo. Los mil pedazos que estallaron y se regaron por tu cuarto, por tu baño, por tu celular, por el sofá de tu casa, por el primer cine, por el asiento de tu carro donde tiraron un día que estaban borrachos y pelando tanta bola que no podían ir al Dallas, por la almohada que huele a Calvin Klein One o en tu caso la versión de Calvin Klein One de Perfumes Factory, otro pedazo en la escalera donde una vez te cañiste borracho y yo no pude sino reírme, otro pedazo rodó por el balcón del que quiero lanzar, otro pedazo se enredó con la lámpara que casi rompemos el día que tiramos la primera vez, otro pedazo en la cartera justo al lado del celular que cada vez suena menos y nunca eres tú.

 Vas por la vida como The Walking Dead, porque eso es lo que sientes que eres. Un zombie que anda por incercia. Eso sí, como tú eres arrecha, porque una es arrecha, hace todo como siempre, después de las primeras 48 horas. Las primeras horas son de pijama, vodka y moco. No me jodas. Me lo merezco. Después te paras y vas hinchada al trabajo, fea a la universidad y mocosa a los cumpleaños de tus amigas que creen que esto nunca les va a pasar a ellas porque lo de ellas sí era de verdad. Pajúas, yo también creía que éramos de verdad. Vas haciendo las cosas como en Bernarda Alba, cuando Magdalena dice que hace las cosas sin fe, pero como un reloj. Porque una está en la mierda, pero una no es irresponsable.

Pasar de caminar sobre las nubes a llorar en posición fetal. Así. Ir por la vida así. ¿Cómo puedo seguir por la vida así? Como un cáscara. En neutro, sin necesidad de que te puyen porque vas en bajada tú solita. Yo tan convencida hace una semana de que este amor sólo crecería, de que habrían cajas, bolsas, depósitos y galpones llenos de amor de los dos y mírame ahora cargando cajas y cajas y bolsas y bolsas llenas de amor no requerido y no deseado. La bolsa soy yo.

Sí sé. Sí sé cómo seguir. Te doy todo tu amor para que este Roraima emocional se haga más ligero. Tómalo todo. Quédatelo tú. Yo no lo quiero. No puedo ir por la vida cargada de amor para ti porque no es justo con quien sí se merezca algo, darle un amor que no le corresponde. Un amor que era para ti, no puede ser de más nadie. El hecho de que lo tengas tú no significa que voy a dejar de sentirlo, claro. Fue parte de mí primero, este amor y yo estaremos conectados hasta después de que se espiche. También tú, aunque no lo quieras. El amor nos vincula así no lo queramos, así haya pasado, así no haya sido bien recibido.  

(Trae la última caja) 


¿Esto era todo? Qué raro, se sentía como más. Como que el dolor magnifica las cosas.  

miércoles, 20 de enero de 2016

Lo que quiero que pase, capítulo 1

A veces me imagino cómo hubiera sido todo si hubiera salido bien. Yo sé, yo sé que si no pasó es porque no tenía que pasar. Pero me imagino cómo podría haber pasado (como quería que pasara) o como podría pasar. Mi imaginación me lleva una morena. Ese no era. Yo lo sé. Él lo sabe. Él siempre lo supo, pero yo lo supe tarde.

Él no es el único fracaso, pero sí el más reciente. Son varios. Son varios los que yo pensé que podrían ser. Yo he amado solamente a dos hombres en mi vida, estoy hablando de todos los que tuvieron el potencial de ser el tercero. De cualquiera de los que yo he querido que fuera el tercero, este pasó hace menos y pasó por más tiempo. Hace meses y por meses, this man was the second most important thing I wanted all year.

Le digo a la gente que sabe de él que ya no pienso en él, que no me importa, que no me duele, que me pasé el suiche. No me duele pero sí pienso en él y sí me importa. I wanted him. Y no estoy acostumbrada a no obtener lo que quiero como lo quiero. Sí, tuvimos una relación pero no como la quería. Not good enough, pues.

No puedo dormir. No puedo dejar de mirar la pantalla del celular. No puedo comer. Pensé que esto había pasado. Pensé que no tenía que seguirle dedicando tiempo y energía a pensar en él. En querer que me vea como me dijo que me veía, el muy maldito. A veces sueño con él. No son sueños que pueda contar y no me acuerdo de los detalles de los que sí podría contar. Lo que sé es que al día siguiente me duele la mandíbula, porque aprieto los dientes toda la noche. O todo el sueño, a veces me ha dolido tanto apretar los dientes que me despierto en la mitad de la noche.

Me ha tocado pasar por su casa y quererme bajar a tocarle el timbre, sabiendo que no está, sabiendo que no se merece que lo busque, sabiendo que no debería hacer sombra en su acera. Pero igual. Una cosa es querer y otra es deber. No estoy acostumbrada a que sean opuestos, casi siempre hago lo que debo porque es lo que quiero hacer.

Podría empezar el camino hacia la reconciliación con un "hola." Un mensajito para conciliar, para empezar el camino hacia el perdón. Hacia poder perdonarlo a él, porque yo no hice nada malo que me tengan que perdonar. No fui mala, fui pendeja.

En mi cabeza, la conversación ideal es la siguiente. Empezaría por mensajitos.

–Hola
–...
–¿Cómo estás, Nina?
Mi cabeza: este bicho nunca me había dicho Nina porque YQ no le gustaba, como si la única opinión importante en esta mierda fuera la de él. ODIO que me digan Andre, pudiendo decirme Nina. UGH LO ODIO ME CAGÓ EL DÍA. ¿Qué coño querrá?
–Hola. Bien. ¿Qué quieres?
–Wao, estamos agresivos hoy, no?
Mi cabeza: un solo signo, obvio, porque es un animal... yo también escribo con un solo signo para cerrar, pero vamos a crucificarlo porque el huevón acá es él, equis, foco.
–Agresiva un coño, lo que pasa es que si apareces es porque necesitas algo, entonces al punto, por favor
Mi cabeza: didn't you take enough from me yet?
–Quiero que hablemos. Quiero que nos veamos y hablemos
–Jajajaa, ¿cómo pa' qué? Yo no tengo nada que decirte a ti, mijo
Mi cabeza: I said everything, you were an asshole, me mentiste, me manipulaste, me insultaste, me dijiste bruta, me la calé, YA NO MÁS, eres un hijo de puta y no tengo nada que decirte... Debería escribirle estas vainas la última vez que le escribí lo endulcé todo demasiado yq para quedar digna. Maldita, la dignidad de qué te ha servido? DILE. DILE QUE ES UN MALDITO Y QUE LO ODIAS. No, no le digas nada, está escribiendo...
–Bueno, yo sí tengo cosas que decirte y me gustaría decírtelas en persona
–No va a pasar, porque vas a intentar hacer cosas que ya yo no quiero hacer contigo
Mi cabeza: obviamente quiero hacer mil cosas contigo y si te veo las vamos a hacer porque no puedo resistirme a ti. No nos vamos a ver yo no sé decirte que no. Eres como un pote de Nutella. Una no puede tener un pote de Nutella cerca y no abrirlo, ¿entiendes? Hijo de puta, Dios, dame la disciplina de Sascha Fitness.
–No, no es así. Quiero hablar contigo en serio
–Bueno, sorry, yo no
–No hay nada que pueda hacer para convencerte?
–Nop, gracias. Suficiente tuve de ti, ya fue, de pana... Ve a hablar con las carajas que te gustan que parecen prepagos y después te preguntas porque se portan como putas cuando yq están "contigo," huevón, búscale conversación a alguna putabruta pseudofamosa de cualquier pendejada de canal nacional mediocre de las que son yq tus amigas pero a la hora del té ¿dónde coño están? Habla con tus amigos yq millonarios que lo que son son recién vestidos, con tus contactos y la gente yq arrechísima de la que te rodeas. Habla con ellos, ya yo no estoy para ti, más nunca.
–Mierda. Eso es lo que crees de mí?
–Sí. Lo he debido decir antes, porque lo que no dije se acumuló y se transformó todo lo que quise sentir por ti en arrechera y resentimiento. Arrechera y resentimiento es más de lo que te mereces, de hecho, pero bueno. Quién me manda a callarme. Ahora te la calas. ¿Querías hablar, bueno? TOMA. you were an asshole, me mentiste, me manipulaste, me insultaste, me dijiste bruta, me la calé, YA NO MÁS, eres un hijo de puta y no tengo nada que decirte...
Mi cabeza: BIEN, NO JODA, DILE MÁS
–Por favor, vamos a vernos.
–Chao, te dije ya.

lunes, 4 de enero de 2016

Querida Futura Novia de mi Ex

A quien pueda interesar: 

Hola, ¿cómo estás? Obviamente me sé tu nombre y todo lo que has hecho en tu vida, porque todo el mundo me ha contado con quién está el hombre que estuvo conmigo. No es de mala vaina, es netamente informativo, pero obvio que tengo que mantener una fachada de decencia y hacerme la loca, como si no supiera tu nombre. Como si no me importara tu nombre, de hecho. Creo que te estoy escribiendo esta carta para demostrarme que no me importa. 

Por medio de la presente quiero establecer que de ahora en adelante renuncio a cualquier derecho que haya tenido yo sobre el ser cuya saliva ahora compartimos. 

Debes saber es que esto es lo último que vas a saber de mí. No siempre fui así, pero ya aprendí que una exnovia ideal no es la que sigue siendo amiga. Una exnovia ideal es la que más nunca aparece. Worry not, que yo desapareceré como por arte de magia porque he leído Harry Potter y soy mayor de 17, I can disapparate whenever, wherever. 

Lo segundo que quiero que tengo que decirte, es DE NADA, huevona. 

Cuando yo conocí al pendejo que ahora ocupa tu cama, escribía "a sido chévere, nunca e ido a tal parte..." me dio lepra visual sólo escribir eso para demostrar el punto. Yo con la paciencia de una abuela, empecé a lanzar indirectas y usar muchísimo esos tiempos verbales, como si viviéramos en España para ver si el imbécil captaba. Nada. Hasta que un día lo agarré borracha que si "coño, papa, tú eres muy bello, no tengas de bruto lo que tienes de bello. Cada vez que ves una a o una e antes de un participio (con explicación de lo que es un participio) tienes que poner una h." 

Traté de mil maneras de explicarle que viste, fuiste, estuviste no llevaban s. De pana, perdí la paciencia. Ese te toca a ti. A menos que hayas estudiado en la Santa María y no lo sepas. Es ese caso serán felices para siempre, porque los mensajes de amor si los recibes no harán que quieras arrancarte los ojos con una cucharita de postre. 

Let's talk about sex. Espero que tengas un vibrador arrechísimo, porque ese carajo es más flojo que el coño y pretende, en la cama y fuera de ella, que tú hagas todo. O sea, es el ser más cómodo y flojo y antojado y malcriado con el que he estado en mi vida. Tampoco es que soy Sascha Grey, pero I ain't no virgin. Eso sí, cuando me cruzo con tipos así pienso "why didn't I remain a virgin?" Tantos peos que me hubiera ahorrado. Obviamente que el bicho va por la vida diciendo que es el pran del romantiqueo, pero ¿alguna vez has escuchado a algún tipo decir que es mediocre tirando? Didn't think so. I am being unfair. No es tan malo, pero sí es siempre igual. Es como ladilla y demanding tipo, huevón si vas a exigir tantas vainas tienes que dar mil más. No seas huevona y pónle un para'o, como hice yo. 

Epa, no todo fue malo. El bicho aprendió varias cosas. Aprendió a no dejar la tapa de la poceta arriba, aprendió a prender una lavadora y a más nunca en la vida insinuarle a una mujer que le lavara la ropa 'cus honey I ain't your mom, I ain't your maid porque ni cuando sea esposa, huevete. Lo amenacé con meterlo en la lavadora y después lanzar dicha lavadora por la ventana gracias al chorro de adrenalina que me iba a convertir en Hulkette si él volvía a lanzar la indirecta de que yo le lavara la ropa. Gracias a mí, ese pendejo entró al siglo XXI. De nada. Ah, el pana aprendió que el feminismo es sobre sexos iguales no sobre mujeres superiores. Voy uno por uno, pero lo estoy logtando demasiado. Ah, marica, cuando yo lo agarré el bicho decía "cabello." O sea, pasó de ser un marginal mental a un caballero refinado. 

Tengo años queriendo emprender, de repente my thing debería ser un curso para novios, ya que aparentemente soy capaz de lograr maravillas. O sea, yo los entreno y ustedes los aprovechan. Básicamente lo que tengo toda la vida haciendo, pero esta vez que me paguen por eso. 

También le enseñé que la religión es problema de cada quien y que hay ateos buenos. Ah, vamos a no hablar de su homofobia previa porque eso te arrecharía. Lo saqué a pasear con The Best of My Gays y al bicho lo que le faltó fue comprarse un Pequeño Pony de Arcoiris. Lo convertí en un hombre más abierto y más tolerante. Nunca en mi vida le cociné un carajo, porque entendí que para una mujer que odia cocinar hay que RECIBIR cosas a cambio de cocinar. El tipo esconde su machismo diciendo que es que odia lavar platos, entonces nunca le cocines porque te va a joder y va a hacer que laves los platos. 

No te lo estoy vendiendo, te estoy aclarando las cosas buenas y malas que tiene ese huevón. O sea, a ver, ya estás empatada, ya te jodiste. Yo por lo menos nunca me empaté. Hey, si vas a terminar, será full civilizado. Especialmente si como es nuestro caso, no se importan mutuamente. Ese carajo a mí no me quería y yo tampoco a él. Desde el principio estaba demasiado clara en que no era el hombre para mí, empezando porque no era un hombre, era un carajito. Entonces fingí Acting que si es que I care too much, me importas demasiado y tú no me quieres a mí y soy tu víctima. Lágrima 1, 2 y 3 intercaladas en cada ojo. Se va de su estacionamiento mirando melancólica por la ventana. Final de la escena. She is free to go have drinks con sus amigos por ahí sin que el bicho se monte una peluca. 

Si de algo te sirve, el carajo no aprendió a escuchar (no dio tiempo para llegar a esas lecciones) pero sí medio oye. Ejemplos concretos: tal día tenemos un matrimonio y al día siguiente se acordaba. 

Es una cagada, porque yo sé ahora in retrospect que nunca quise a ese hombre, pero es una cagada que un hombre así no me haya querido a mí. Tipo WHAT? AM I NOT...? IS IT ME? WHAT IS WRONG WITH ME? Nop. No hay nada malo en mí. Yo con excepción de los días que me le escapé porque ya sabía que no quería nada más con el carajo y después le mentí en su cara porque me dio ladilla pelear porque me sabía a mierda y era más fácil mentirle, no hice nada malo. El que está mal acá es él... y sospecho que tú un poco, pero mira, la que nunca se haya sentido sola que lance la primera piedra. De repente este hombre es que si perfecto para ti porque eres una saudí que acaba de llegar a Venezuela y hasta feminista moderado te parece porque no tienes que usar la hijab si no quieres. 

En resumen, ahí te dejo eso que a mí no me sirvió para nada. Pero no vengas a achacarme las fallas que son de origen a mí. Lo bueno créeme que no se lo enseñó más nadie. El bicho es patán, flojo, machista y cruel porque le dio la puta gana no porque yo haya tolerado ese comportamiento por tanto tiempo que se haya vuelto normal para él. El sapo de una es el príncipe de la otra y quizás te toca a ti conseguirte tu príncipe, porque como yo estás harta de conocer sapos. Entonces, aquí va y que lo disfrutes. Buena suerte, la vas a necesitar. 

jueves, 1 de octubre de 2015

Unpublished

Este post está inspirado en Unsent de Alanis Morissette. 

Querido A: 
No hay nada que no te haya escrito, todo lo que tenías que saber lo supiste. No quisiste hacer nada con eso, pero espero que seas feliz. 
Querido C: 
A veces se me olvida tu cara, pero no que tenías ortografía impecable y que nos gustaban las mismas intensidades literarias. Todo lo demás nos separaba, pero amábamos los libros y eso fue suficiente por un tiempo. 
Querido E: 
Te iría a ver de nuevo. Todas las veces que sean necesarias, te iría a ver. Serás mi Plan Reconquista Perenne. Como puedes ver, soy terca y fan de los procesos aunque el resultado siempre sea el mismo. Your rejection does nothing to discourage me. 
Querido G: 
Besabas bien y hasta ahí me acuerdo. Thanks, I guess.
Querido I: 
Cuando pienso en los late 00's, eres tú. Sólo tú ahí para acompañarme. Sólo tú para decirme cosas lindas y buscar figuritas en las nubes echados en el capó de tu carro en Galipán.  
Querido K: 
No importa cuánto me gustaras tú, no me gustaron nunca las birras tanto como a ti. Shared interests were scarce, like tolerance and affection. Estábamos solos y nos acompañamos a curarnos. ¿Te sirvió? A mí tampoco. 
Querido M: 
Querido un coño, eras un mamahuevo. M is for Maldito Pajúo. 
Querido O: 
Cada vez que pienso en ti, ahorita con distancia y en retrospectiva, sonrío. Perdón por ser tan hija de puta cuando nos conseguíamos en la calle. Mi orgullo y mi ego estaban heridos. Te prometo que la próxima vez que lo vea te lo diré en persona. 
Querido Q: 
Te stalkeo burda, porque me gusta imaginarme cómo me vería yo en tus lugares, en tus paisajes, en tus reuniones. Me imagino contigo en tus fotos y aunque sé que nos vemos lindos, también sé que sólo con "verse lindos" no se construye el tipo de relación que quiero para mí. 
Querido S: 
Contigo no tuve que fingir ningún orgasmo. Súper gracias, ¿ah?
Querido U: 
Si te he visto, ni me acuerdo. Cada vez que me veas, continúa tu camino porque eres rolo de patán y no te quiero ni de lejitos, got it? 
Querido W: 
No eres ni Walter, ni William, ni W con caché. No sé en qué estaba pensando, de pana. 
Querido Y: 
Hell fucking no. 

lunes, 27 de julio de 2015

Te estoy stalkeando

Al principio era ocasional. Ocasional e inocente, como yo. Súper de vez en cuando de cuando en vez. Claro, no hacía fata porque hablábamos todo el día todos los días. Creamos un vínculo demasiado importante para mí. Sí, I develop and even talk about feelings. Ése fue nuestro primer desencuentro. Te felicito por no tenerlos conmigo. Yo he logrado no tener sentimientos en varias ocasiones. Ésta no es una. 

No hacía falta revisar tu TL para saber qué habías hecho porque tú me lo contabas. Ahora estás mecaniqueando, ahora estás buscando quién te mecaniquee porque no lo lograste solo, ahora estás trabajando, ahora estás hueveando en FB chat y ahora me estás mandando una canción que nunca admitiré que me puso a bailar. Yo ahora estoy llegando al Ávila, ahora estoy bajando del Ávila, ahora estoy con D'Artagnan, ahora estoy denying I will smoke, ahora estoy en la peluquería porque para variar tengo un matrimonio, ahora te pregunto cuál vestido te gusta más. 

Ahora tú no estás y yo sí. Ahora tú estás acompañado y yo sigo sola. Told you so, madafacka. Y bueno, vino el final. Todas las cosas buenas de la vida se acaban. Menos mal que las malas también. 

No puedo dejar el celular, entiendes. Antes me gastaba la pila en hora y media chateando contigo. Ahora, me gasto la pila en ti, pero sin hablar. You don't know I know about everything you do. Quiero saber porque ya no me cuentas, porque ya es imposible que me cuentes. Me contenta que estés bien, pero me deprime tener que enterarme like a stalker. Me despierto y abro Instagram. Pienso que no, que soy más fuerte que esto, que no voy a buscar tu arroba. Veo 13, 14, 15 fotos de un mix variopinto compuesto por gente chévere, comediantes forzándola y #AgradecidasYBendecidas que amanecen trabajando en Los Roques o Morrocoy un martes. Pista: no son modelos de trajes de baño. Sacad vuestras propias conclusiones. 

Fuck. This. Shit. Busco tu arroba porque las prepagos me estresan y porque necesito saber qué hiciste en las últimas siete horas. Es paja, duermo más que eso, pero hay que ser cara de tabla. Aquí estás. No hiciste nada. Y si hiciste, no lo publicaste. Maldita sea todo, where are you? ¿Qué hiciste? Sé con quién, pero ¿qué hiciste, coño? Nadie sabe nada de nosotros y estás metafórica y literalmente muy lejos de acá, entonces es complicado tener espías que me informen de tu paradero. Mis espías son discretas, ojo. Mis espías toman foto sin flash, y posan como si se estuvieran tomando un selfie. Si no tuviera que stalkearte y pudiera hablarte todavía, te contaría que extraño demasiado a mis amigas, incluso cuando están acá. Hice unas nuevas, pero desde la distancia y la vergüenza de ser una stalker, no podrás conocerlas nunca. Oh well. 

Ya fue con Instagram. Lanzo el celular a la cama y me paro a cepillarme los dientes y a hacer cardio en ayunas. No vivo en una patria donde pueda salir a correr con el iPhone, entonces son cuarenta y cinco minutos de no saber de ti. Me los merezco, me los he ganado a pulso. Cuarenta y cinco minutos de no pensar en todo lo que pasó ni de extrañar lo que nunca pasará. That is all I get. 45 minutos. Subo corriendo, generalmente por las escaleras y ¿qué es lo primero que hago cuando llego? Busco el celular. La mierda esa se me queda sin pila en lo que la toco. ¿Será? ¿Será que esta vez sí me escribiste? ¿Que apareciste para ser amigos? ¿O peor para preguntarme cómo estoy y que si hoy podemos ir al cine? No es culpa mía. Cuando a las mujeres nos gusta alguien, nos emocionan todos los posibles escenarios. Nos emocionan y nos dan arrechera al mismo tiempo. Prendió. Prendió y hay 23 notificaciones. Dos chats de trabajo, uno de una amiga autofelcitándose y notificando que finalmente le vino y el resto son mariqueras de chat familiar. ODIO LOS PUTOS CHATS FAMILIARES, casi siempre. Nunca hay información útil ahí. 

¿Sabes dónde sí puede haber información útil? En tu Snapchat. La vaina más echapaja y stalkerish del mundo. Pero esta stalker se asume con dignidad. No. No voy a revisar nada, porque basta ya. Basta ya de ser esta idiota que piensa en ti todos los días. Tú seguiste adelante y yo voy a hacerlo también. Voy a comerme este desayuno de conejo para no engordar más y voy a hacer una rutina larga de NTC. Un  bootcamp que es gratis y no me recuerda para nada a ti. Mensaje de Whatsapp. Pausa para asomarme y ver que una vez más, no me escribiste tú. Bien. 

Bien. 

Estoy bien. 

Fuck this shit, no puedo. Ni respirar porque estoy fumando because of guayabo reasons y tampoco puedo no revisar tu Snapchat. Busco tu nombre. No has montado nada. Ok. Mejor así, obvio. Le escribo a mi amiga: IGUYGOIWJRPOTJRNBUYFSUND. "No, nada es que Whatsapp se queda pegado y me estresa," le aclaro con vergüenza y mentiras. Lo único malo de mi Whatsapp es que no me escribes tú, ¿entiendes? 

¿Será que me dejó una indirecta en Twitter? "Vamos, coño, que sea un quinceañero inmaduro y me haya dejado indirectas en Twitter, coño, Cristo atado a la cruz gimme this one," le pido al Dios en el que creo cuando me conviene porque soy así de pajúa. Nah. No hay nada en Twitter para mí. No hay detalles jugosos de tu vida, ni planes, ni cosas que hiciste ni que vayas a hacer. No hay nada. Yo sé que no hay nada pero sigo buscando algo, en todos los sentidos de mi vida. 

¿Cuándo me dejé caer tan bajo? ¿Cuál es la diferencia entre la huevona de la Pascualina y la huevona de Almost 30 Year Old Nina? ¿Cuándo dejé que tuvieras tanto poder sobre mí? Una miraíta nada más a su Facebook. En Facebook tiene que haber algo. Damn it, Nina Rancel, get it together. Déjalo ir. Déjate ser. Let it gooooooo empieza a sonar en mi cabeza y se transforma rápidamente en Un huevóóóóóón, nunca más apropiado. Paja, there have been worse men. Claro que ninguno de ellos me convirtió en una stalker. Ninguno de ellos era un hombre como tú. Refuck. 

Mis días son 50% revisar el celular y 50% querer lanzarlo contra la pared. Soy impulsiva, pero pobre, entonces no puedo darme el lujo de lanzar el único celular que tengo por la ventana. Y no ayudaría. No ayudaría porque mi ego está obsesionado contigo. ¿Qué haría una caraja con bolas y autoestima? Te escribiría para saludarte. Para quedar cool, cerrar el ciclo y retirarme dignamente de la contienda por tu cariño y respeto, cosas perdidas hace un rato ya. Igual. I could be the cool girl who writes, como si nunca hubiera pasado nada, como si todo estuviera bien. Igual, no es como si estuviera llorando por los rincones. No he llorado por ti, ni voy a hacerlo. ¿Será por eso que no logro dejar de tocar la pantalla para saber más de ti? Porque me quedé arrecha para no volver a estar triste. Puede ser, pero nunca lo sabremos. Prefiero quedarme arrecha y disimularlo un día, de la nada, escribiéndote que Cualquier Vaina just so you know there are no hard feelings (there are awful, resentful, bitchy, motherfrigging burn your house down feelings) y que espero que todo esté bien contigo (eso sí es verdad. Este año I am all about spreading the love and I wish you no harm). 

Es hora de almuerzo. You would know what to cook. I don't, por eso saco el mismo puto pollo que nunca me queda como me gusta, tres hoja de lechuga que espero que no se hayan dañado y medio tomate. Todo eso constituye un almuerzo por lo menos para mí, no me jodas. I would pay with sexual favors a quien me cocine una mierda digna, pero a ti no te puedo ofrecer esa vaina porque no nos damos ni los buenos días. Mi mente se desconecta en la hora del burro, mientras miro como una poeta intensa por la ventana. Me acuerdo de que nos dábamos los buenos días de maneras muy raras y que cada vez que hablábamos empezábamos la conversación casi sin saludar, como si no hubiera pasado un segundo, pero con oraciones burda de locas sobre cualquier cosa. Por ejemplo: "marico, me acabo de comer la mejor sopa de caracoles hawaianos del mundo." Y por ahí nos íbamos. Break de una hora y "marica, acabo de ver a una ex que está gorda y fea." Para hablar también teníamos full química, there wasn't a dull moment. 

Coño de la madre, por pajúa voy tarde a ensayar. En la cola, encaleto el celular abajo del volante. Posteaste. ¡Posteaste y me emociona! Señal de mierda, ¿qué posteó? iPhone del coño, dime ya o te asomo por la ventana para que te lleve un malandro. Ah. Es una foto de Caracas. Is that his view? No, no dan los ángulos de su casa para esta foto. ¿O sí? Vuelvo a tener flashbacks y se cuela un voicenote sexy de un día que estábamos hablando del Ávila y me sorprendiste con eso. Fuck this shit. Guardo el celular en la cartera. Tienes que ensayar, mmhva. Foco. You have come this far. 

Ah mira, le voy agarrando el hilo a esto. Tres horas y media sin que te medio colees en mi cabeza. Aplausos para la única stalker del mundo que se enfoca cuando tiene que enfocarse. Cuando agarro el celular, de nuevo, se queda sin pila. Es una señal. Ya, en lo que llegue a mi casa pongo a cargar esto pero no lo prenderé para no caer en la tentación. Jaaaaajajajajaja, descarada, mentirosa, arrastrada e indigna. Mientras no te stalkeo por limitaciones electrónicas, no por voluntad propia, escucho canciones en el carro que me hacen pensar en lo poco que fuimos. Fuimos poco, pero me importó mucho. Ya. Se vale que a ti no. No todas las relaciones tienen que ir para alguna parte... la que se tiene que ir soy yo. Urgente. Me pregunto si tú me stalkeas y me doy una autocachetada por huevona, porque sé que no. No me emociona ni me esperanza. Me avergüenza porque sé la respuesta y porque cómo es posible que me haga la pregunta. 

 Iba a cenar tortilla de claras con espinacas pero la volví mierda volteándola. Hm. The metaphor is not lost on me, tú me volteaste la tortilla y yo terminé haciendo huevos revueltos, porque fue un desastre. No puedo irme de aquí porque se van a quem... Coño de la madre, no puedo. Camino hacia el enchufe. Ya a esta hora no me voy a caer a mojones. Reviso tu Facebook, tu Snapchat, tu Instagram y tu Twitter, por lo que será la antepenúltima vez de la noche. Vuelvo corriendo a la cocina, no se quemaron pero quedaron demasiado duros los huevos. (Este chinazo es gratis). Oh well. Creo que esta espinaca está mala. Fuck it, no voy a seguir botando comida. Ay Diosito de la Conveniencia, que me intoxique y vomite todo para ser bulímica selectiva y adelgazar fácil. Estoy mamada. Estoy cansada del día, sí, pero estoy mamada de pensar en ti. Estoy cansada de que me importes y no sé cómo hace la gente que tiene un suiche. Quiero ser como ellos. Quiero ser como tú, que las cosas no te importan y cercenas los vínculos. Nada nos unía, entonces no entiendo qué nos separó. "Para que nade nos separe, que nada nos una," decía Neruda. You should read more, then you'd know what I am talking about. 

Me meto a bañar. Empiezo a cantar What kind of man loves like this? porque es pegajosa y me parece acertada. No lo es, me estoy proyectando. Con mis nuevos conocimientos musicales le saco una segunda voz linda y es que si mi mayor logro del día. Pero de pinga, me conformo con poco últimamente. Le escribo al pana tuyo que no me gusta "para saludar" y a quien, vamos a estar claros, yo tampoco le gusto, pero le escribo porque espero que te cuente y que te pongas celoso o arrecho o algo. Algo que sea más que esto. Algo que sea más que este silencio y este distanciamiento mutuo, requerido pero doloroso. 

Algo más que nada. Es lo único que quise ser. I have lost you and I can't win you back. Podría poner en práctica 20 años de experiencia en RomCom Big Gestures, pero no funcionarían. Podría lanzarme hasta tu casa y decirte la verdad. Decirte que te extraño, que seamos amigos de nuevo y que me cuentes todo lo que haces, sólo por no perder la costumbre. Podría llevarte todas las temporadas de Scandal quemaítas y burda de cotufas. Podría ofrecerte sopa de espinaca aguada. Podría decirte que soy muy de pinga cuando no me tratan mal como tú me trataste y que necesito que escuches más, que podría darte todo lo que pides y que cuando soy de pinga, no hay nadie más de pinga que yo. Tú lo sabes. Podríamos negociar masajes por cariñitos en el pelo and we could both stop being assholes and start compromising. There are certain things we could both live without, pues. We would have mindblowing sex and maybe carry on from there. NO. NO. Ni de vaina. I can't go through with this. No puedo volver a pensar en eso porque basta ya. Basta de todo. Basta de nada. Nada sería suficiente para todo este daño que nos hicimos. Que me sigo haciendo, de hecho. 

Vuelvo a revisar tu IG, es donde más apareces. Nada. Ya había dicho que bastaba, pero mira, I like the pain because it's a part of me. Como no tuve suficiente, abro mi email y busco nuestra conversación. No tiendo a cerrar chats que se mantienen activos, entonces tengo varias semanas de nosotros hablándonos todos los días. Me mata un poco cuando llego a un día que era importante para ti y estabas nervioso y emocionado, todo al mismo tiempo. "Dime que me amas," y cuando te lo respondí, lo dije de verdad. "I love you y la vas a partir demasiado." Podría mentir diciendo que no sé cómo fue exactamente, pero lo he leído tanto que sé que esas fueron mis palabras. No te a-m-a-b-a, no te a-m-o así, pero te quería y te admiraba como bro... And that's what you do for bros. You tell them you love them and you encourage them. You say they will do amazing and that you wish they succeed in all their endeavors. Also, you show up. I would show up, if you'd let me. If you needed me. 

Sigo leyendo sólo hasta cuando todo iba bien. Algunos días digo que fue hasta el jueves, otros días hasta el siguiente martes, algunos días que si a los tres párrafos de eso. It was amazing. When it was good, it was great. Tengo sueño y no quiero seguir leyendo through the ugly parts. Sólo tengo como hasta la mitad de las ugly parts, después todo era ugly entonces ni me inmuté mandándome la conversación de Whatsapp al email. Subo completo hasta lo lindo. I looked like a gazillion bucks en todas las fotos que te mandaba. Desde ahí he debido saber que me gustabas, porque sólo te mandaba las fotos donde salía bien, las escogía con cuidado o me las tomaba varias veces hasta conseguir la mejor cara y las mejores piernas. Pajúa. Ah, there was a time we cared. No, han pasado suficientes cosas como para confirmarme que la única que quiso acá fui yo. Porque eres un mojoneado, voy a decir de nuevo: no te quise as a man, pero te adoré as a friend. As I friend, I love you and would have encouraged and cheered you on to the moon and back. You will do amazing and I wish you succeed in work, in life, in love, in everything. I will show up, if I am ever needed. Rezo a Convenience God and Almost Always There Virgin Mary por no soñar I am in bed/ at the movies/ the beach/ a balcony/ the roof of a car/ a world that is entirely yellow? with you y porque si sueño, me despierte chola como he hecho por estas últimas semanas. 

Seldom God no me escuchó. Soñé que tirábamos y esos son los peores. Abro los ojos de peor humor que de costumbre. Estiro la mano, mi celular no está sobre la cama donde lo dejé. Ojalá lo haya perdido. Aquí está el maldito. Ni un chat. ¿Qué habrá pasado en Instagram ayer? Equis, es por no dejar. Hoy no voy a a stalkearlo, es más hoy le voy a hacer unfollow. Justo después de ver rapidito qué hizo anoche y ya. 

domingo, 14 de julio de 2013

Un beso para toda la vida

–Dame un beso que me dure toda la vida. 
–¿Cómo es eso?
–No se puede explicar. Se tiene que hacer. 
–Trata igual.
–Ok, pero después me lo das. 
–Ok. 
–Bueno, un beso que me dure toda la vida es un beso que no se puede olvidar. Es un beso que se da con alevosía y premeditación, con toda la mala intención de embrutecer a quien se besa. Es un beso que cambia y modifica la estructura neuronal de alguien para que no pueda dejar de pensar jamás en ese momento, ese beso, esa persona. Nunca podrá dejar de pensar en el clima, la ropa, el lugar, la hora... en nuestro caso yo no podría dejar de pensar en ti, en que hueles a shampoo, en que estás comiendo chicle de yerbabuena, en que te acaban de cambiar los lentes y ya los perdiste, en que el sofá es color chocolate y eso hace que me provoque comer chocolate, en que me da miedo que llegue mi mamá y nos vea así, en que he debido hacer la tarea antes de salir de mi casa para no estar pensando en eso, todo... 
–Jajaja, ok. ¿Qué más? 
–Un beso que dura toda la vida es para que se olviden todos los otros besos y para que, si algo sale mal, siempre se comparen los demás besos con éste. ¿Ves cara de pez?
–Hmmm... ¿alguna otra cosa? 
–Que no pueda salir en los horóscopos ni en las películas ni en los libros porque nadie sabe cómo viene ni cuándo será. No es un zampe en el metro a las cinco de la tarde, un beso así que se da cuando nadie ve nada porque es tan privado y tan íntimo y tan increíble que nadie debería verlo. Un beso que me dure toda la vida es para que me alegre cuando esté triste porque tú estás de viaje o porque peleamos. Un beso de la vida así es como una garantía, porque imagínate que algo salga mal y entonces me ponga como en las pelis a dudar sobre todos los momentos sobre cada cosita que si aaahhh no me saludó en la calle eso significa que yo no signifiqué nada y es horrible no saber si a la gente le importas como ellos te importan a ti y entonces puedo voltear al día de hoy, puedo acordarme de eso beso y puedo saber y estar 100% segura de que por lo menos en ese momento y por ese beso tú fuiste mío y yo fui tuya. 
–Epa, ya va, un momento. Yo soy tuyo y tú eres mía, tampoco así. Desde hace tres meses y diecisiete días somos... mutuamente nuestros. 
–Jajajaja, eso creo que no existe. 
–Sí existe porque lo acabo de inventar. Recíprocamente nuestros, ¿ves? Sigue contándome cómo es ese beso, pues. 
–Todos los demás besos quieren ser ese beso. Es como el Superman más Ironman + Batman + Hulk de los besos, así de increíble es.
–Jaaajajajaja, no puedo contigo, jajajajaaja.
–No te rías, es en serio.
­–Jajajaja ¿cómo no me voy a reír si dices esas cosas de superheroes cuando hablas de besos jajajaja?
–Jajajaja deja que a mí me pareció apropiado. Un beso que sea digno de verso, ¡jaaa! ¿Pillaste mi rima? Fue genial. Un beso que nos lleve a la luna y las estrellas y de regreso mil veces. Un beso que empiece lento pero vaya más rápido poco a poco, después lento de nuevo, después rápido, lento, rápido cargado de amor y de ganas y de la palabra más cursi, de pasión. 
–Jajaja ok. 
–Bueno, ¿me lo vas a dar?
–No, dámelo tú a mí. 
–No, tú tienes que dármelo a mí porque yo lo pedí. 
–¿No se te ha ocurrido que los besos así no se piden sino que se dan y ya?
–No, porque si a una no le dan el beso entonces tiene que pedirlo porque ni que tú fueras adivin...

PD: ¿se entiende? Alguien please diga si se entiende el final, que gracias y que OK. 

lunes, 29 de abril de 2013

Ferretería Sentida

-Buenas tardes señor, ¿tiene radares?
-¿De qué tipo, señorita? 
-De los más importantes. 
-Un momentico, ya reviso. 

El señor se dio la vuelta y empezó a caminar. Se movía lentamente pero con gracia por los pasillos. Yo esperaba ansiosa en el mostrador y mientras esperaba su retorno, me puse a curiosear. Tornillos para locas había de todos los tamaños. Soluciones para frenar lágrimas, aceites para lubricar manos que no hayan sido agarradas por más de una semana, uno más fuerte para el mes, otro para los tres meses y así hasta llegar al año. También vi llaves de cruz, me imagino que para apretar las tuercas. Del lado derecho había lijas para las asperezas, para quienes de verdad quieren trabajar en la relación que tienen. 

Había destornilladores, para esos tercos que no entienden que para llegar a estar locamente enamorados hay que estar un poco locos primero.  Algunos eléctricos para los casos más difíciles, como matemáticos, ingenieros y científicos en general. Vi cemento para llenar los huecos que el alcohol no puede tapar. Cascos y botas de seguridad para los que apenas empiezan la adolescencia, el mínimo equipo con el que se debe salir a la calle si uno está buscando enamorarse. Colgaban del techo miles de metros de cable, para quienes quieren amarrarse a alguien y sofocarlo como una tragavenado. El cable, siempre he creído, es para quienes no conocen la naturaleza libre del amor. Había metros y metros de bubblewrap, para los días ociosos, envolver los corazones y ser feliz en general. 

En un estante había resortes como los que usaba para jugar cuando era chiquita, pero estos no eran con los colores del arcoiris ni venían en forma de estrella. Eran resortes más anchos y más largos que los del colchón, para quienes necesitan impulso y ayuda con la recuperación.  Después estaba el mostrador de los martillos. Martillos discretos para dañar dedos o asesinar celulares en tiempos de tentación, martillos más pesados para clavar los nuevos clavos y martillos acolchonados para quienes no dejan de pensar en esa persona que dejaron ir. 

En la última repisa hay tapones para quienes no están listos para escuchar música. Hay Pega Loca para los nudillos de quienes atentaron contra una pared o la puerta de un closet al saberse traicionados. Hay cristales para, de vez en cuando, ver a quienes amamos como son en vez de verlos superiores porque los amamos. Hay aisladores y reguladores de voltaje para el primer chispazo loco de electricidad. Hay químicos que adormecen o erradican las maripositas. 

-Señorita, de su talla no me queda. 
-Señor, es importantísimo. No puedo seguir así. No puedo seguir fijándome en los que no son. 
-Lo puedo encargar por usted, vuelva en dos semanas. Aquí hasta se lo instalamos sin costo alguno, ofrecemos el servicio completo. Mientras tanto trate de no salir de su casa, puede que una vez que venga sea muy tarde y ya haya conocido a alguien.
-Perfecto. 

Había llegado casi a la puerta.

-Oiga, ¡señorita!
-Dígame
-No es barato, ¿oyó?
-No importa, pago lo que sea por tener criterio y ser capaz de discernir.  

martes, 13 de noviembre de 2012

Capítulo 7


Puta. Eres una puta. No. Eres una bruta. Seguro te despiertas y no está ahí. O se está vistiendo para llevarte. O escribiéndole a otra tipa. Putaputaputa. No. Mujer liberada del siglo XXI… que es un eufemismo para puta. ¿Por qué si eso estuvo tan bueno me siento tan mal? Por puta.

Abrí los ojos. Podía sentirlo a mi lado pero en la oscuridad no logré distinguir si estaba despierto. Me puse boca arriba. Daniel se acercó a mí y empezó a hacerme cariñitos en el brazo izquierdo.

¿Existen los cariñitos sonámbulos?

Tosió.

¿Qué hago?

—Yo sé que estás despierta. Hola.
—Hola…
—Te ves bella cuando duermes.
—Eem… ¿gracias?

No sé hacer esto. No lo sé hacer.

—Hay algo que tenemos que negociar, eso sí.
—¿Qué será?
—Que no me vuelvas a empujar cuando trato de empiernarme contigo. Los primeros quince minutos después de que te quedaste dormida, todo bien. Después, te moviste y cuando traté de reacomodarme no me dejaste. Intenté varias veces y nada.
—Lo siento. En mi defensa, estaba dormida.
—Ya no estás dormida. ¿Podemos empiernarnos ahora?

El silencio del cuarto y de la noche se hicieron aún más grandes en ese momento. Un silencio tan grande que fue bueno. Respondí apoyándome sobre mi brazo para ponerme poca abajo. Encajé mi cabeza entre su cuello y su clavícula. Lo abracé y doblé mi pierna derecha sobre las suyas, como pude porque me dolía todo. Todo.

—Mucho mejor.
—¿Cuánto dormí?
—Como 40 minutos.
—¿Y tú?
—Como diez en total.

Agradecía la oscuridad. En la oscuridad me sentía más valiente, más segura. En la oscuridad mi pena y mis nervios eran menos evidentes. Era mejor a oscuras. Era más bonita, más segura, más confiada. Era también imposible que me viera a los ojos y se diera cuenta de cuánto me gustaba. Era mejor, mucho mejor, que no me pudiera ver. No sabía que iba a pasar una vez que se parara de la cama. Después de todo, mi mal criterio me había enseñado una lección muy valiosa de vida. Hay dos clases de hombres. Los que te quieren coger y los que ya te cogieron. Daniel veía al techo y yo controlaba mis ganas de llorar.

Fue muy rápido. Valió la pena, fue muy bueno, pero fue muy rápido. No me va a volver a llamar y no estoy preparada para que no me vuelva a llamar.

—¿En qué piensas?
—En nada.
—Hueles demasiado bien.
—Tú también.
—Hueles a shampoo. Es rico.
—Gracias. Tú todavía hueles a Cool Water.
—Jajajaj, qué buen olfato.
—Sí. Soy como un schnauzer.

Su risa llenó el cuarto e hizo que mi corazón empezara a latir más rápido. Me contagió la carcajada.

—Jajajaja, es increíble. ¿A quién conoces que la usa?
—Un amigo de Margarita, es su preferida.
—Aaah…

Se dobló y me dio un beso en la frente. Me sorprendía cada vez que lo hacía. Me parecía un gesto muy cuchi. A la vez, me emocionaba. Mi mente empezaba a imaginarse un futuro próximo de besitos en la frente y cenas con la familia e idas a la playa con los amigos… Tenía que parar. Ilusionarme de más como casi todas hacemos cuando nos empieza a gustar alguien podría salirme muy caro esta vez. Mis ojos empezaban a acostumbrarse a la oscuridad. Daniel sonreía.

—¿De qué te ríes?
—De nada.
—Mentira.
—Tú también me mentiste cuando te pregunté en qué pensabas. Las mujeres no pueden pensar en nada, no tienen ese poder. Es una habilidad que sencillamente no tienen. ¿Me equivoco?

¡Ups!

—Bueno, si tú me dices de qué te estabas riendo yo te digo en qué estaba pensando. ¿Va?
—Ok, estaba riéndome de ti.
—Oye, que lindo, gracias.
—Oye, si me dejas terminar de hablar… me acordé del miércoles en la galería. De dos cosas del miércoles en particular. Como luchabas para no enterrarte en la grama y de tu cara cuando te dije que sabía perfecto quién eras tú.
—Ah.
—¿Te cortaste?
—No.
—De bolas que te cortaste. Jajajaja, que linda. Pero bueno, dime en qué pensabas.

En que soy una puta y no me he debido acostar contigo en la segunda salida pero me encantas y quiero volverlo a hacer ya pero no creo que pueda porque me duele todo y eso me da burda de pena porque tenía demasiado tiempo sin tirar y que me da pánico que no vuelvas a llamarme pero sé desde ya que no vas a hacerlo porque soy una puta que se acostó contigo en la segunda salida.

—En nada, en serio.
—Jajajaja, no me jodas Chechi. Dime.
—Jajajaja. OK. Estaba pensando en que tu cama es muy cómoda—hizo un silencio más largo de lo normal dándome a entender que no me creía, pero no preguntó más.
—Que bueno que te guste. Ahora que caímos en ese tema, ya que te sabes algunas de las reglas de esta cama, puedes usarla cuando quieras.
—¿Algunas de las reglas?
—Sí. Hay más, pero no es momento todavía. No hay problema, yo soy un hombre paciente. Creativo y paciente, buena combinación.
—Pero yo soy una mujer curiosa…
—Bueno, eres una carajita curiosa.
—Jajajaj, déjame. No se vale. Dime.
—Es por tu bien. Y por el mío. Ok, es por nuestro bien.

Gracias Dios, está hablando en plural. Dijo “nuestro”. Nuestro. Nuestro implica multitud. ¿No?

En un segundo se desenredó y estaba encima de mí. Me besó con ganas. Su lengua masajeó la mía, sentía que el corazón no iba a aguantar este trote. Mi lengua obedecía y jugaba con la suya. Se alejó para quitarme el pelo de la cara. Me dio un piquito. Dejó su cara tan cerca que recordé el capítulo 7 de Rayuela, el de El Cíclope. Respiramos juntos. Yo, confundida. Él, ahí. “Hay reglas de esta cama para las que no estás lista. Te las enseñaré poco a poco, porque por ahora no estás lista Cecilia. ¿OK?” me dijo. No estaba preguntando. Para él era una certeza que terminaría enseñándomelas y yo nunca había estado tan dispuesta a aprender. Él quería tenerme de nuevo en esa cama y yo no quería irme nunca de ahí. Era perfecto.

—¿Tienes hambre?
—Hmmm… podría tener hambre, sí.
—Jajajaja, ¿por qué te da pena tener hambre? ¿Quieres arepas?
—Sí.
—Vamos.
—Vamos.