viernes, 6 de octubre de 2017

No estaba muerta, estaba mintiendo en Instagram

Empezó hace un año y pico. Leí en Miastral, fuck that website, que uno tiene que proyectar lo que quiere ser para que las cosas lleguen. Entonces empecé a mentir. 

Estaba, y creo que sigo estando, frustrada y cansada por sentir que todo el trabajo ha sido en vano. Pero como un borrego, empecé a decir en Instagram que todo estaba bien. Escogiendo fotos y videos estúpidos que no siempre son un reflejo 100% real de cómo me siento o cómo percibo que me está yendo. Empecé a montar puras fotos y videos cuidadosamente ideados para hacerle creer a la gente que la estoy "partiendo". Inserte risas enlatadas aquí. Risas enlatadas es lo único que me merezco, honestamente. 

Llegué a Venezuela hace un mes y después de los saludos clichés, el consenso era: "Chama, estoy demasiado orgullos@ de ti, qué bolas cómo la estás partiendo en Colombia, vale. Sigue así." WTF? 

Lo que sea que haya hecho, funcionó. Mis compatriotas, mis amigos, mis conocidos y hasta la gente que me odia cree que de verdad estoy que si triunfando en esta ciudad. Pero vengo aquí a decir la verdad: no la estoy partiendo. Tooooodo lo que han visto fue diseñado para que la gente creyera que me va mejor de lo que me va, porque nadie quiere ver un Instagram Live de cómo hago para rendir el pollo y la emoción que siento cuando una vez cada dos meses me da para hacer un buen mercado. Nadie quiere ver un selfie de una gente que llora porque no sabe cómo va  a pagar alquiler este mes, aunque siempre lo logre al final. Yo sé que me podría ir peor, pero que te vaya mal no es chévere tampoco. Eso es otra vaina hippie que detesto: "agradece lo que sí tienes." ¿No les parece que entonces uno no tiene derecho a querer más? O sea, son excluyentes o es que no estoy entendiendo la idea general? 

Fui muy cuidadosa escogiendo a quién decirle la verdad en Venezuela, para nada. Porque igualito vine a decirlo aquí. No la estoy partiendo. Tengo mucho menos trabajo de lo que quisiera, gano mucho menos de un sueldo mínimo al mes y ya se me acabaron los ahorros. Bogotá es carísisisisisisisima. Estoy sobreviviendo como una campeona, pero no soy feliz ni me siento tranquila. No es que no tengo para lujos es que a veces no tengo para lo básico. Evidentemente estoy cero acostumbrada a los lujos, pero hay una gran vaina llamada la Pirámide de Maslow y niveles de la pirámide que aparentemente no se pueden saltar. Surprise, motherfuckers! Tuve que irme de Venezuela para entenderlo. Mi profesora de psicología en cuarto año tenía razón. Who would have guessed? 

Nadie quiere ver una foto en IG de una jeva refugiada en los pocos libros que tiene. Libros que ha releído tantas veces que está a punto de aprendérselos de memoria. Nadie quiere ver stories donde la protagonista cuenta las moneditas para recargar la tarjeta TuLlave. ¿Cuál es el gran atractivo de un Instagram Live donde la que transmite engorda y engorda porque compra pura comida que rinde? 

Eso sí, las pequeñas victorias suman y emocionan. Cuando uno es tan infeliz hay cosas chiquiticas que pueden hacerte sentir invencible. Hace como tres meses pude comprar pescado y me sentía como la Loba de Wall St. Cuando me hago las manos y los pies, que son 10 dólares solamente pero para mí eso es un ojo de la cara, me siento como Jackeline Onassis entrando a su spa. Cuando puedo comer en restaurantes, alias puedo y tengo que pagar un corrientazo (como un almuerzo ejecutivo) porque no me da tiempo de regresar a la casa o algo, me siento como si estuviera comiendo en donde un chef con 30983738 estrellas Michelin. Comer una comida que no tuviste que cocinar tú es muy chévere. No tener que lavar los platos es como "najada, soy el sultán de Brunei, making it raaaaain, bitcheeees!"

Son pequeñas las victorias, pero son las que tengo y he descubierto que celebrarlas me ayuda a mantener la paz. Me da mucha calma y un poquito de impulso. Insisto, al final siempre resuelvo pero el Antes de Resolver is taking a toll on me. Estoy fea, gorda y triste. Ergo, mi cara se ve fea gorda y triste y las actrices feas gordas y tristes no quedan en los papeles. Las comediantes tristes que no saben cómo convertir su tristeza y su dolor en chistes no dan risa. Las comediantes que no dan risa no tienen trabajo. Las comediantes que no tienen trabajo no hacen dinero. Las personas que no tienen dinero no pueden cubrir ciertas necesidades y empieza el espiral de miseria de nuevo. 

Y uno no puede decir eso en redes. No puedes decirlo porque las redes no son para decir la verdad. Son para gente insensible. El otro día monté que estaba triste y me sentía como un fracaso en un story idiota, sin hacer ni drama ni show ni mucha alharaca de ello. Estaba prendida y obviamente melancólica y dije cosas como "coño, niñitos estoy triste porque aquí en este lugar que ven fue mi último gran show. Ese show fue hace demasiado tiempo y me duele eso. Me duele tener nueve meses sin tener un GRAN show. Yo sé que acá todos ustedes son felices y perfectos y todo va bien. Pero yo no, yo no soy perfecta ni soy feliz. Perdón por tener sentimientos." No estaba llorando, no estaba en posición fetal en mi cama. Fue una reflexión de borracha y un reflejo verdadero de cómo me siento y cómo estoy. 

Perdón por tener sentimientos fue como turumpumpsssssst, un chistecito. Mucha gente me escribió "jajajaja, tranquila marica, pa' lante." Pero la otra mitad se puso toda bajaesavaina, québolas, nohagaseso, quitaesoya. ¿A cuál de las dos mitades escucho? Porque mi corazón y mi cerebro creen que no estuvo mal. Que decir la verdad y ser honesta con mis sentimientos, nunca estará mal, que ser genuina nunca estará mal. Pero mi cerebro y mi corazón se han equivocado demasiadas veces. Después de 31 años escuchándolos o ignorándolos una debería ya entender la diferencia, debería saber cuándo hacer cada cosa. 

Yo sé que ustedes no me van a creer, pero yo sé escuchar. De pana, sé escuchar. Al final termino haciendo lo que yo considero correcto, pero escucho las opiniones y los consejos de la gente. Algunas opiniones, algunas personas. No es que va a llegar Diosa Canales a darme career advice y le voy a parar bola, pues. Y en serio esta vez estoy reconfundida. 

Siento que la estoy cagando y me estoy traicionando cuando hago como si todo estuviera bien. Siento que la estoy cagando cuando digo la verdad también. ¿Cierro Instagram? No, no voy a perder todos los chats y todas las fotos en las que sí salgo linda y que sí fueron verdaderas.

Ven, ahorita por ejemplo que acabo de escribir eso Old Me hizo como YQ MARICA? O sea, qué coño importa? Qué coño importa que la gente crea que es un horror admitir que no estás bien, qué coño importa admitir que estás fracasando, qué coño importa decir la verdad, qué coño importa ser emocional, vulnerable, frágil y admitir que hay cosas que duelen, no seas pajúa. 

Quizás me ha empezado a importar porque he entendido que en lo que quiero hacer perception is truly important. I hate that it is, pero hasta que no esté IN I can´t change it. 

Los terms of agreement de las redes son demasiada paja que nadie lee. Mi propuesta es que cuando te bajes un app debería salir esta gran advertencia: 

Welcome to social media, where everything is fake and everyone pretends to be happy. 


lunes, 18 de septiembre de 2017

Explicación práctica de Venezuela para no venezolanos

Llegué el 6 de septiembre con menos de 50 dólares. Me he hecho manos, pies, corte de pelo, un mercadito de chucherías, he comido sushi y en dos restaurantes, he pagado tragos y cigarros. Tengo casi dos semanas aquí y todavía me queda plata.

Antier hice 45 minutos de cola en el cajero automática para sacar menos de 0.25 dólares.

Menos de 50 dólares al cambio, son números de seis cifras entonces crees que eres muy rica, pero casi todo en la calle, las comidas, los tragos, las cuentas son números de cinco cifras en adelante.

Todas las calles tienen huecos. Todas. Las autopistas, los callejones, las calles principales, todas. Algunos huecos estaban ahí, otros huecos son nuevos. De casi todos me acordaba, pero esquivando los viejos caigo en los nuevos.

Un caucho cuesta casi dos salarios mínimos.

Harry Potter and The XXI Century Socialism es el título de cómo la gente hace magia para sobrevivir con esta hiperinflación.

En los mercados se consiguen frutas y verduras. Calle, huevos, pollo, pescado, arroz, harina PAN, aceite, desodorante, pasta de dientes, pasta se consiguen más fácil en el mercado negro que en cualquier cadena, pero evidentemente es mucho más caro.

En Venezuela con 500 dólares vives tres meses como un pran. Un pran es como un jeque malandro cuyo reino y territorio se sostiene en haber sido el más delincuente del barrio.

No he visto tantas prepagos, me imagino que todas emigraron. Vender la chocha en Bs no es un buen negocio, mishijos.

Estando en Venezuela, extraño a Venezuela.

Mi maleta estaba compuesta por: seis kilos de arroz, tres kilos de detergente, seis jabones, afeitadoras para el amigo de un amigo y tres kilos de medicinas. Lo demás, fue la ropita que me cupo. Diez outfits para rotar en 21 días.

Vine con sobrepeso en la maleta y mi cara de tragedia fue tal que el señor del counter me dijo: "tranquila, yo sé cómo están las cosas en Venezuela." Y me dejó pasarla sin pagar. Como Blanche Dubois, I rely on the kindness of strangers y la agradezco.

Vine para acá y que a recargar pero voy a salir deprimidita. El país está muy mal. Peor de lo que uno se entera estando afuera.

¿Cómo cambio esto desde allá? Tengo trece meses perdida.

Veo a la gente infeliz, amargada, preocupada y miserable. Nadie es optimista ya.

¿Cómo cambio esto desde aquí? Tampoco sé.

La gente que crucifica a la MUD es estúpida y malagradecida. Claro que no son perfectos, pero en estas condiciones desiguales es de brutos decir que son yq unos vendidos. Todos sabíamos que en algún momento íbamos a tener que sentarnos a establecer condiciones.

Igualito voté en primarias, igualito votaría en las regionales si puedo venir.

Este post será actualizado during my stay.


martes, 29 de agosto de 2017

Everything that's wrong with my stand up

No termino de conseguir cómo dar risa desde la vulnerabilidad porque no sé ser vulnerable en la escena.

En el blog no me da pena, en YouTube no me da pena, en Instagram no me da pena. ACTUANDO NO ME DA PENA.

En el stand up, sí.

No quiero ser vulnerable también en el stand up pero entonces hago material de mierda que no me interesa.

Estoy muy agradecida con el stand up, pero al final yo no era actriz, pues?

Creo que es porque prefiero actuar, pero no puedo desaprovechar el espacio que sí tengo.

No me consigo, no me hallo, no me sale nada nuevo, nada bueno.

Soy energética y desenfrenada y me cuesta medirme, no todo el mundo acepta eso y no estoy segura de querer hacerlo.

No lo quiero cambiar, coño.

Sé que hay un público para cada comediante pero no consigo el mío.

¿Cuánto estás dispuesta a sacrificar?

No sé, porque siento que me estaría traicionando.

Estoy cansada.

Estoy frustrada.

Estoy dolida.

Estoy harta de querer ser algo que no soy ni seré nunca.

I peaked at La Tenemos Dura. El callback de Comedy, AMAZING. La grabación de Comedy, meh. Sólo en la última función de LTD me fue como debía irme. Eso fue en abril.

I don't know how to shake it off.

Sé lo que tengo que hacer, lo que no sé es cómo.

Necesito a Elia para que me baje el arrogámetro.

Cuando digo que voy a pasar por el proceso, la cago. Cuando digo que la voy a partir, la cago. Cuando digo que no me importa y que no quiero más, la cago. Cuando digo que mi vida depende de esto la cago.

¿Cómo se puede cagarla tanto en la vida?

No estoy engañando a nadie ya.

Tengo demasiados meses sin tener un gran show.

Estoy haciendo el ridículo.

Me siento amenazada, herida, jodida y frustrada y por eso ataco al público sin piedad. Yo sé que no debo hacerlo pero no sé cómo parar. Como el cigarro, maldito sea.

No encuentro chistes lo suficientemente cómicos como para que rediman mi violencia, ni mi agresividad, ni mi vulnerabilidad, ni mi fragilidad. Ninguna de las anteriores.

¿Cómo hago para ser cómica y vulnerable? ¿O cómica e hija de puta? ¿Cómo decido cuál soy? ¿O cuál quiero ser?

Se me están acabando las excusas y las razones para justificar las cagadas que pongo.

Estoy harta de hacer los mismos chistes over and over.

Quiero ser genial y soy cualquier vaina.

Me duele sabotearme así pero no sé cómo parar.

Me duelen los regaños.

Me duelen los fracasos.

Me duele estarla cagando y no saber cómo parar.

I'm exhausted.

Nina Rancel The Least Talented Comic in the world presents...

Nina Can't Stop Fucking Up Rancel presents her HPV Special...

No sé cómo decir lo que quiero decir porque no termino de entender qué quiero decir.

Me jo de mu cho.

He llorado mucho.

Me siento bruta porque no sé corregir lo que estoy haciendo mal.

Tengo que sobrevivir y cuando hay que sobrevivir es más difícil crear.

viernes, 25 de agosto de 2017

Mantras for the unhappy unhippie


Susurrar como si fueras de té verde, juice cleanses y meditación y no como lo que eres: mojitos, reggaetón y Tinder.

Quiero real, quiero real, quiero real.

No te lo cojas, no te lo cojas, no te lo cojas.

Tomar el aire por la nariz y soltarlo por la boca es la clave de un buen BJ.

No sé, nunca sé, no sé, nunca sé.

Cambia tú primero y después cambias tú de nuevo porque el mundo no va a cambiar.

Soy un ser de luz, soy un ser de luz, soy un ser de luz pero no tipo yoggie sino tipo anguila.

A quién no le va a gustar estar bien enguayaba'o.

Sáquenme de aquí, sáquenme de aquí, sáquenme de aquí.

Aspirar a ser feliz es para amateurs.

El único accesorio necesario para la fiesta de la vida es un trago bien servido.

Fuck this shit. Fuck this shit. Fuck this shit.

You will be crushed by the burden of your broken hopes and dreams.

Don't even try. Don't even try.

Es normal caminar por la calle a las seis de la mañana en leggins de cuero, maquillaje corrido à la Gene Simmons y los tacones en la mano.

La calma es para los estúpidos.

La coherencia es para gente de países desarrollados y tú vienes del comunismo.

Si no sientes la cabeza latiendo, no tomaste lo suficiente.

Confórmate o resígnate.

¿Qué es calma? ¿Qué es cordura? ¿Qué es paciencia?

Estos mantras no riman. Estos mantras no riman. Estos mantras no riman.

Ayúdame, Ser Supremo, a seguir consiguiendo excusas para mi autodestrucción.

El sol me carga, me insola y me envejece.

Un holocausto nuclear es la única salvación. Un holocausto nuclear es la única escapatoria.

No one mourns the wicked, but you.

You are not unique, talented or special.

Nunca me dejes ser influencer que llena el TL de la gente de spam, Ser Supremo.

lunes, 21 de agosto de 2017

Mi vida 2.0 - Versión Larga





La vida da muchas, muchas vueltas.
Me contrataron para Digitel para hacer esta vaina gratis con la promesa de que lo próximo que tuvieran para un perfil como el mío, era mío. A los dos meses me llama un productor que dice "mira, casting de Digitel" y yo que si casting un huevo, pues, a mí me habían dicho que era mío porque les hice esto gratis.
Total es que me hago la loca, voy al casting, casi quedo y al final me dio ladilla ir al último callback porque pagaban una miseria y porque pensaba que qué bolas tenía Digitel que no tienen palabra.
A la serie le fue medio mal, la dirigió un bicho que está demasiado loco y es mitómano, Digitel les quitó la marca y a mí me encantó mi videíto chiquitico y gratis.
Hay que escuchar a la intuición.

sábado, 19 de agosto de 2017

Semana 52 en el exilio

He aprendido a cuidar el dinero, que no es lo mismo que pichirrear el dinero.

He aprendido a resolver. Resolver, producir, buscar caminos, tocar puertas, si no es A es B, si no es B es C y así hasta la Z y de regreso.

He conocido más gente buena que gente mala. Los colombianos me han demostrado ser solidarios y empáticos.

He aprendido y valorado el gesto de una mano tendida que te jala de un tirón del foso donde estás.

No he pasado hambre, pero he estado muy cerca.

He producido un show de stand up sólo para que mis amigos y yo tuviéramos donde brillar.

Gabré seis minutos para Comedy Central LatAm. Eso no me iba a pasar en Venezuela por todos los temas que ustedes ya conocen y sólo por eso amaré Bogotá y Colombia tendrá un lugar en mi corazón siempre.

He descubierto muchas cosas de mí. Como por ejemplo que, when shit really hits the fan, sé pararme de la cama y escucho a los que me escriben para obligarme porque no está todo perdido. Nunca está todo perdido.

He aprendido que a nadie en un país nuevo, le importa quién eres ni quién hayas sido, pero a ti no se te puede olvidar.

Ése sería el único consejo que le daría a alguien que esté emigrando: a nadie le importa quién hayas sido, pero a ti no se te puede olvidar.

He entendido el valor de Bumble y Tinder como una herramienta de socialización y conocer gente. También era para conseguir amor, pero creo que el amor ya lo conseguí.

De Dorothy no sólo heredé el hecho de que me gusten los tipos sin bolas, sin cerebro y sin corazón. También aprendí que el hogar es donde esté el corazón. Y mi corazón siempre va a estar en Venezuela, no importa donde viva.

Aprendí que una chaquetica impermeable de A'GACI no siempre protege de la lluvia. Who would have guessed?

Aprendí que los rolos no tienen calefacción porque no creen que el clima sea lo suficientemente frío como para tener calefacción. Los rolos are wrong, a veces hace tanto frío que sí hace falta calefacción.

Aprendí a vivir aquí y ahora, gracias a mi entrenamiento actoral.

Aprendí a entender muchas cosas de mí que antes no sabía.

Aprendí a enfocarme y dar gracias por lo que sí tengo, 60% del tiempo.

Hay gente que siempre va a querer más, yo soy una de ellas y ser ambiciosa no es malo.

Aprendí que Internet no es un lugar seguro.

Aprendí que la oposición venezolana es borderline chavista a veces.

Aprendí que puedo ser crucificada sin que me importe mucho.

Aprendí que las garras tienen que salir sólo cuando es necesario.

La mejor decisión que tomé en Año Nuevo de 2015, being all about the love, se ha devuelto y multiplicado por 1000.

Así se combate la envidia y la mala vibra. Se reparte amor and kindness and motherfucking sprinkles of sunshine.

Aprendí que no puedes obligar a la gente a quererte, pero te pueden respetar.

Aprendí que los comediantes hablan paja en todos los países.

Aprendí que la proporción de comediantes genuinamente talentosos es mayor en Colombia que en Venezuela. Aquí casi todo el mundo es bueno.

Aprendí que la gente le para demasiada bola a tener followers y que me sigue dando flojera competir.

Aprendí que el proceso es intocable, impertubable y valioso.

Aprendí que en ningún lugar del mundo voy a estar cerca de ganarme un Oscar si no me paro de la cama a echarle bola.

Aprendí que puedo sobrevivir con menos horas de sueño de las que creía necesarias.

Si tengo todo, por qué tuve tanto miedo?

No resiento a Venezuela. Resiento a los venezolanos mediocres que se creen la verga de Triana y espero que entiendan lo que les viene. De ellos sí me quiero vengar.

Aprendí que siempre seré una contradicción con patas, porque por un lado digo que it's all about the love y por el otro digo que iré a cortarles la cabeza y las guindaré en mi sala al lado de mi Oscar como los Black guindaban las cabezas de sus house elves.

Los house elves no se lo merecían, estos hijos de puta sí.

Aprendí que no es suficiente querer que pase, que hay que trabajar por eso también.

Aprendí que Nina es mi mejor faceta, mi mejor personalidad y la que tengo que trabajar en sacar más a menudo.

Aprendí que se puede vivir con miedo, con desesperanza y con desesperación pero no quiero vivir así.

Aprendí que cuando estoy triste no quiero hacer ejercicio, pero que voy a tener que hacerlo forever.

Aprendí que hay gente más impaciente que yo, échenle bola.

Reafirmé que el ego es inversamente proporcional al talento. Mientras menos talentosos son, más comemierdas. Es un virus latinoamericano que Venezuela padece más, pero aquí hay unos cuantos que no se salvan.

Aprendí que uno tiene que ser educado, polite, cordial and kind to everyone pero que jalar bola no vale la pena ni te lleva a ninguna parte.

Aprendí que ésta no es la vida que quiero para mí y por eso tengo que trabajar demasiado duro hasta lograr una vida que me haga feliz. Primero tranquila, luego feliz.

Aprendí que tengo demasiadas personas en Venezuela, Colombia y el mundo que got my back cuando las necesito y es la única cosa que agradezco siempre. Siempre.

Gracias Dios por mis amigos y mi familia.

Aprendí que si no comes bien, no importa cuánto muevas el culo el culo no adelgaza.

Aprendí que es complicado comer bien con presupuesto de inmigrante honesto, no de bolichica o boliputa.

Estos kilos significan honestidad, perras y no los cambio por nada.

Aprendí a adaptarme. El acento rolo no es pegajoso como el paisa.

El acento paisa es el que escuchamos en las narconovelas, fun fact. No es el que se habla en Bogotá y me costó un huevo aprender a imitarlo.

Aprendí a adaptarme usando palabras para hacerme entender, pero no se me pegó el acento solo. Me gusta tener mi identidad fonética intacta jajajaj.

Lo único en lo que Venezuela es mejor que Colombia, es en las arepas. De resto pónganse todos a trabajar y a arrearla, que esta gente es muy arrecha.

Los hombres costeños son los hombres más bellos del país. Es como la gravedad, puedes arrecharte amigo rolo, pero igualito te va a caer un mango en la cabeza.

Sigo siendo muy cobarde con la escritura. Esa no te la aprendí.

No me quedan miedos ni complejos como actriz. Will that mean I'll be unstoppable? I truly hope so.

Aprendí a cocinar. WTFFFFF?

Cocinar ciertas cosas es más fácil que perder followers. O sea, faciliiiiiiiiito.

Aprendí que no hay comida gringa que me haga cruzar la ciudad hasta el Pricemart.

Aprendí que los colombianos defienden y protegen sus marcas más que los venezolanos. Son mucho menos comemierdas que nosotros en ese sentido y eso me parece cool.

Aquí usan marica como nosotros usamos huevón, es un insultico entre panas.

Aprendí que no es el lugar donde quiero estar, también.

Aprendí que la inmigración tiene que hacerse de manera responsable o vas a fracasar.

Aprendí que Netflix es la mejor compañía cuando tu perro no está y cuando no tienes novio.

Aprendí que a veces el amor de tu vida está en Venezuela pero tienes que venir a Colombia para encontrártelo.

Aprendí que si no cuajó por la razón que sea, no era el amor de tu vida.

Reafirmé lo que ya sabía: tienes que ir a todos los castings. TODOS los casting. Arbol 5, Mesera 4, Promotora Fitness, Actriz de 23, Muchacha Caminando 1, Mamá Joven, Abuela Prematura. TODOS.

Este es el ratio in a year: de cada 14.3 castings, quedé en uno. Por eso hay que ir a 100. Nothing is beneath you.

Otra cosa: el trabajo dignifica. Nunca fui mesonera porque el trabajo que más me dio aquí fue hacer stand up, no la actuación y los horarios me chocaban. El stand up se hace en las noches, las propinas se hacen más en los turnos de noche. Si usted va a emigrar, consigue trabajo como mesonero y alguien que conoce lo llega a denigrar por eso escúpale la limonada.

Lo mejor de Colombia en comida: calentao y limonada de coco. La limonada de coco sabe a sangre de unicornio, es la mejor vaina de todo el país. Es tan buena que compensa que no hayan entendido que las arepas son como una vagina y se tienen que abrir para rellenar con algo más rico. Con el perdón de las areperas.

Aprendí que en Colombia se le dice arepera a las lesbianas. Como cachapera, pues.

Demasiado conveniente ese nombre para mi chistecito de arepas como vaginas.

Este post seguro tendrá parte dos, porque aprendí mucho y no le estoy haciendo justicia a este país que me acogió y con el cual estoy tan agradecida.

domingo, 13 de agosto de 2017

Cómo ser actriz

 Los momentos de mierda tienen su mérito porque te ayudan a apreciar los buenos. La mierda hace que cada pasito que te acerque a la meta sea más satisfactorio. Sí, como los alcohólicos y los mediocres, hay que disfrutar cada pasito porque si no te vuelves loca.

No hay otra que seguir. Estoy demasiado vieja para cambiar de profesión.

Tampoco quiero, pero si quisiera, well... you know. Too old.

Siento que he cambiado mucho en los últimos dos años. Espero que para bien. Ejemplo: tomé la decisión consciente de no quedarme pegada en el foso, sino seguir. Esto es posible solamente cuando no estás deprimida for real. A veces estuve deprimida for real. Los últimos dos años no. He estado triste, melancólica, ansiosa, nostálgica y arrecha, pero deprimida no. Entonces en todos esos momentos decido darme de 24 a 48 horas de permiso para llorar y autodestruirme bebiendo y fumando y después sigo. Tengo que agradecer que puedo salir. Hay gente que no puede, porque está deprimida y en este blog no nos burlamos ni subestimamos la importancia de la salud mental.

Hoy es un día... malo. Me genera demasiada ansiedad no saber nada.

Tengo demasiadas decisiones importantes que tomar. Decisiones sobre las cuales construiré futuro y cosas, no son mariqueras. Son decisiones que do not play little cars y me da mucho miedo.

¿Qué pasa si no? ¿Qué pasa si una vez más tomo la decisión incorrecta, como la que creo que tomé viniéndome para acá? No quiero perder un año más o dos o qué se yo cuántos en llegar a donde siempre dije que quería.

A veces le echo la culpa a haber nacido en Venezuela. Luego me siento culpable por echarle la culpa a Venezuela. Pero coño, de verdad la circunstancia geográfica de cajón que influyó.

A veces quiero llorar y no me dejo. Siempre termina siendo peor porque exploto más adelante y no lo puedo controlar.

El ejercicio hippie de agradecer las cosas que sí tengo no ha funcionado. Lo sigo haciendo como un ritual pero es como por no dejar.

Me aterra estarla cagando.

Casi siempre creo que la estoy cagando.

Ya no me comparo con los demás. Eso es chévere. Igual me burlo cuando son mediocres, que casi todos lo son, pero no me comparo.

Yo me vine yq a triunfar. En Venezuela por lo menos tenía amigos y gente que sí me llamaba para trabajar. No se siente como triunfar.

Aquí invento cosas pero siempre es más difícil inventar tus cosas. Nadie dijo que iba a ser fácil, yo sé. Tengo tiempo sin quejarme y de verdad necesito quejarme.

I am so broke it's ridiculous.

Pero no soy feliz. Yo puedo con una a la vez. Si fuera feliz, por lo menos, no importaría. Nunca le he parado bola a lo del dinero porque sé que no es lo importante.

Quiero ser feliz aquí. Quiero que me guste, quiero que me emocione ver este cielo y contar estas estrellas, quiero que me encante el clima frío y la lluvia. Me he esforzado por construir cosas que me aten a este lugar, pero no lo siento así. Le di todos los chances, le sigo dando todos los chances a Bogotá, pero de verdad no lo logro.

Tengo un año sin ir a un ensayo de una obra. Estoy trabajando y escribiendo una obra para mí, pero no me siento capaz. Está directamente ligado con el hecho de que siento que estoy fracasando, ergo leo lo que escribo como una mierda.

Al inmigrante deberían darle un bono psiquiátrico.

No soy feliz en Bogotá, no soy feliz en Caracas.

Amo demasiado lo que hago y sigo buscando la manera de hacerlo más, pero no la consigo.

I'm so fucking lonely I wanna die.

Está a punto de venirme la regla, debe ser por eso que me siento tan mal.

Que me venga ya.

Estoy cansada de remar.

Yo no pido que las vainas me caigan del cielo. Siento que le echo demasiada bola a la vida y no tengo ni estabilidad emocional como recompensa.

¿Cómo trabajas sin estabilidad emocional? ¿Cómo haces para crear estando en el foso?

I took, as literally as possible, my broken heart and tried making it into art. Y después mi cerebro lee mi crappy art y lo odia.

Hay gente que escribe mierdas peores, pero yo no tengo las bolas. Yo le debo a los libros que he leído escribir algo bueno para mí.

Le debo a mi formación y a mi empeño algo mejor de lo que estoy haciendo.

Quiero quedar en un casting. Por lo menos un casting.

En 52 semanas no he quedado ni en un casting grande. Shame!

SHAME!

No veo GoT pero uso "shame shame shame" a cada rato. Es muy práctico y conveniente.

I am lost.

Me pregunto siempre si todo lo que siempre he soñado va a ser para mí. Y a veces la respuesta me destruye. Porque a veces, me respondo que no.

Quiero hacer mis maletas  y devolverme a mi casa. En mi casa está D'Artagnan. D'Artagnan es mi casa.

Dicen que es normal el primer año, quererse devolver todo el tiempo.

¿Qué tengo que hacer diferente? No sé. En lo que lo sepa yo juro que lo hago, pero no sé.

¿Soy actriz si no actúo nunca? ¿Soy actriz si no quedo en los papeles? ¿Es culpa mía? ¿Soy destalentada? ¿Qué tengo que hacer diferente? ¿Cómo recupero la confianza en mí? ¿Cómo sigo escribiendo sin odiarme?

Me da miedo escribir algo que sea una mierda, porque montar algo que sea una mierda no me lo perdonaría.

Yo pensé que yo era valiente.

No lo soy.

He defendido esta vaina a capa y espada, con sangre y con las garras y pensé que me iba a morir defendiéndola siempre, pero me está matando.

Slowly but surely, me está matando.

Y la culpa es mía por dejarme. Por no saber si puedo seguir.

España me ayudó pero ya regresé y perdí el impulso. Se me acabó la energía. La energía no se crea ni se destruye, se transforma, sí. Pero me siento tan mal que todo lo transformo en una mierda. Una idea que creía genial para una obra, mierda. Otra, mierda. Una más, una mierda.

No tengo las bolas, ni la disciplina ni la autoestima para generar mis propias oportunidades teatrales o cinematográficas.

Necesito que me venga la regla urgente para dejar de odiarme así.

A veces uno necesita llorar. Let it all out and then back to the ring a que la vocación lo haga sangrar de nuevo.

No quiero que mi lápida diga que pasó la vida intentando. Quiero que diga que she tried and she did.

Nevertheless, she persisted.

I'm exhausted, but I shall persist.