sábado, 19 de agosto de 2017

Semana 52 en el exilio

He aprendido a cuidar el dinero, que no es lo mismo que pichirrear el dinero.

He aprendido a resolver. Resolver, producir, buscar caminos, tocar puertas, si no es A es B, si no es B es C y así hasta la Z y de regreso.

He conocido más gente buena que gente mala. Los colombianos me han demostrado ser solidarios y empáticos.

He aprendido y valorado el gesto de una mano tendida que te jala de un tirón del foso donde estás.

No he pasado hambre, pero he estado muy cerca.

He producido un show de stand up sólo para que mis amigos y yo tuviéramos donde brillar.

Gabré seis minutos para Comedy Central LatAm. Eso no me iba a pasar en Venezuela por todos los temas que ustedes ya conocen y sólo por eso amaré Bogotá y Colombia tendrá un lugar en mi corazón siempre.

He descubierto muchas cosas de mí. Como por ejemplo que, when shit really hits the fan, sé pararme de la cama y escucho a los que me escriben para obligarme porque no está todo perdido. Nunca está todo perdido.

He aprendido que a nadie en un país nuevo, le importa quién eres ni quién hayas sido, pero a ti no se te puede olvidar.

Ése sería el único consejo que le daría a alguien que esté emigrando: a nadie le importa quién hayas sido, pero a ti no se te puede olvidar.

He entendido el valor de Bumble y Tinder como una herramienta de socialización y conocer gente. También era para conseguir amor, pero creo que el amor ya lo conseguí.

De Dorothy no sólo heredé el hecho de que me gusten los tipos sin bolas, sin cerebro y sin corazón. También aprendí que el hogar es donde esté el corazón. Y mi corazón siempre va a estar en Venezuela, no importa donde viva.

Aprendí que una chaquetica impermeable de A'GACI no siempre protege de la lluvia. Who would have guessed?

Aprendí que los rolos no tienen calefacción porque no creen que el clima sea lo suficientemente frío como para tener calefacción. Los rolos are wrong, a veces hace tanto frío que sí hace falta calefacción.

Aprendí a vivir aquí y ahora, gracias a mi entrenamiento actoral.

Aprendí a entender muchas cosas de mí que antes no sabía.

Aprendí a enfocarme y dar gracias por lo que sí tengo, 60% del tiempo.

Hay gente que siempre va a querer más, yo soy una de ellas y ser ambiciosa no es malo.

Aprendí que Internet no es un lugar seguro.

Aprendí que la oposición venezolana es borderline chavista a veces.

Aprendí que puedo ser crucificada sin que me importe mucho.

Aprendí que las garras tienen que salir sólo cuando es necesario.

La mejor decisión que tomé en Año Nuevo de 2015, being all about the love, se ha devuelto y multiplicado por 1000.

Así se combate la envidia y la mala vibra. Se reparte amor and kindness and motherfucking sprinkles of sunshine.

Aprendí que no puedes obligar a la gente a quererte, pero te pueden respetar.

Aprendí que los comediantes hablan paja en todos los países.

Aprendí que la proporción de comediantes genuinamente talentosos es mayor en Colombia que en Venezuela. Aquí casi todo el mundo es bueno.

Aprendí que la gente le para demasiada bola a tener followers y que me sigue dando flojera competir.

Aprendí que el proceso es intocable, impertubable y valioso.

Aprendí que en ningún lugar del mundo voy a estar cerca de ganarme un Oscar si no me paro de la cama a echarle bola.

Aprendí que puedo sobrevivir con menos horas de sueño de las que creía necesarias.

Si tengo todo, por qué tuve tanto miedo?

No resiento a Venezuela. Resiento a los venezolanos mediocres que se creen la verga de Triana y espero que entiendan lo que les viene. De ellos sí me quiero vengar.

Aprendí que siempre seré una contradicción con patas, porque por un lado digo que it's all about the love y por el otro digo que iré a cortarles la cabeza y las guindaré en mi sala al lado de mi Oscar como los Black guindaban las cabezas de sus house elves.

Los house elves no se lo merecían, estos hijos de puta sí.

Aprendí que no es suficiente querer que pase, que hay que trabajar por eso también.

Aprendí que Nina es mi mejor faceta, mi mejor personalidad y la que tengo que trabajar en sacar más a menudo.

Aprendí que se puede vivir con miedo, con desesperanza y con desesperación pero no quiero vivir así.

Aprendí que cuando estoy triste no quiero hacer ejercicio, pero que voy a tener que hacerlo forever.

Aprendí que hay gente más impaciente que yo, échenle bola.

Reafirmé que el ego es inversamente proporcional al talento. Mientras menos talentosos son, más comemierdas. Es un virus latinoamericano que Venezuela padece más, pero aquí hay unos cuantos que no se salvan.

Aprendí que uno tiene que ser educado, polite, cordial and kind to everyone pero que jalar bola no vale la pena ni te lleva a ninguna parte.

Aprendí que ésta no es la vida que quiero para mí y por eso tengo que trabajar demasiado duro hasta lograr una vida que me haga feliz. Primero tranquila, luego feliz.

Aprendí que tengo demasiadas personas en Venezuela, Colombia y el mundo que got my back cuando las necesito y es la única cosa que agradezco siempre. Siempre.

Gracias Dios por mis amigos y mi familia.

Aprendí que si no comes bien, no importa cuánto muevas el culo el culo no adelgaza.

Aprendí que es complicado comer bien con presupuesto de inmigrante honesto, no de bolichica o boliputa.

Estos kilos significan honestidad, perras y no los cambio por nada.

Aprendí a adaptarme. El acento rolo no es pegajoso como el paisa.

El acento paisa es el que escuchamos en las narconovelas, fun fact. No es el que se habla en Bogotá y me costó un huevo aprender a imitarlo.

Aprendí a adaptarme usando palabras para hacerme entender, pero no se me pegó el acento solo. Me gusta tener mi identidad fonética intacta jajajaj.

Lo único en lo que Venezuela es mejor que Colombia, es en las arepas. De resto pónganse todos a trabajar y a arrearla, que esta gente es muy arrecha.

Los hombres costeños son los hombres más bellos del país. Es como la gravedad, puedes arrecharte amigo rolo, pero igualito te va a caer un mango en la cabeza.

Sigo siendo muy cobarde con la escritura. Esa no te la aprendí.

No me quedan miedos ni complejos como actriz. Will that mean I'll be unstoppable? I truly hope so.

Aprendí a cocinar. WTFFFFF?

Cocinar ciertas cosas es más fácil que perder followers. O sea, faciliiiiiiiiito.

Aprendí que no hay comida gringa que me haga cruzar la ciudad hasta el Pricemart.

Aprendí que los colombianos defienden y protegen sus marcas más que los venezolanos. Son mucho menos comemierdas que nosotros en ese sentido y eso me parece cool.

Aquí usan marica como nosotros usamos huevón, es un insultico entre panas.

Aprendí que no es el lugar donde quiero estar, también.

Aprendí que la inmigración tiene que hacerse de manera responsable o vas a fracasar.

Aprendí que Netflix es la mejor compañía cuando tu perro no está y cuando no tienes novio.

Aprendí que a veces el amor de tu vida está en Venezuela pero tienes que venir a Colombia para encontrártelo.

Aprendí que si no cuajó por la razón que sea, no era el amor de tu vida.

Reafirmé lo que ya sabía: tienes que ir a todos los castings. TODOS los casting. Arbol 5, Mesera 4, Promotora Fitness, Actriz de 23, Muchacha Caminando 1, Mamá Joven, Abuela Prematura. TODOS.

Este es el ratio in a year: de cada 14.3 castings, quedé en uno. Por eso hay que ir a 100. Nothing is beneath you.

Otra cosa: el trabajo dignifica. Nunca fui mesonera porque el trabajo que más me dio aquí fue hacer stand up, no la actuación y los horarios me chocaban. El stand up se hace en las noches, las propinas se hacen más en los turnos de noche. Si usted va a emigrar, consigue trabajo como mesonero y alguien que conoce lo llega a denigrar por eso escúpale la limonada.

Lo mejor de Colombia en comida: calentao y limonada de coco. La limonada de coco sabe a sangre de unicornio, es la mejor vaina de todo el país. Es tan buena que compensa que no hayan entendido que las arepas son como una vagina y se tienen que abrir para rellenar con algo más rico. Con el perdón de las areperas.

Aprendí que en Colombia se le dice arepera a las lesbianas. Como cachapera, pues.

Demasiado conveniente ese nombre para mi chistecito de arepas como vaginas.

Este post seguro tendrá parte dos, porque aprendí mucho y no le estoy haciendo justicia a este país que me acogió y con el cual estoy tan agradecida.

domingo, 13 de agosto de 2017

Cómo ser actriz

 Los momentos de mierda tienen su mérito porque te ayudan a apreciar los buenos. La mierda hace que cada pasito que te acerque a la meta sea más satisfactorio. Sí, como los alcohólicos y los mediocres, hay que disfrutar cada pasito porque si no te vuelves loca.

No hay otra que seguir. Estoy demasiado vieja para cambiar de profesión.

Tampoco quiero, pero si quisiera, well... you know. Too old.

Siento que he cambiado mucho en los últimos dos años. Espero que para bien. Ejemplo: tomé la decisión consciente de no quedarme pegada en el foso, sino seguir. Esto es posible solamente cuando no estás deprimida for real. A veces estuve deprimida for real. Los últimos dos años no. He estado triste, melancólica, ansiosa, nostálgica y arrecha, pero deprimida no. Entonces en todos esos momentos decido darme de 24 a 48 horas de permiso para llorar y autodestruirme bebiendo y fumando y después sigo. Tengo que agradecer que puedo salir. Hay gente que no puede, porque está deprimida y en este blog no nos burlamos ni subestimamos la importancia de la salud mental.

Hoy es un día... malo. Me genera demasiada ansiedad no saber nada.

Tengo demasiadas decisiones importantes que tomar. Decisiones sobre las cuales construiré futuro y cosas, no son mariqueras. Son decisiones que do not play little cars y me da mucho miedo.

¿Qué pasa si no? ¿Qué pasa si una vez más tomo la decisión incorrecta, como la que creo que tomé viniéndome para acá? No quiero perder un año más o dos o qué se yo cuántos en llegar a donde siempre dije que quería.

A veces le echo la culpa a haber nacido en Venezuela. Luego me siento culpable por echarle la culpa a Venezuela. Pero coño, de verdad la circunstancia geográfica de cajón que influyó.

A veces quiero llorar y no me dejo. Siempre termina siendo peor porque exploto más adelante y no lo puedo controlar.

El ejercicio hippie de agradecer las cosas que sí tengo no ha funcionado. Lo sigo haciendo como un ritual pero es como por no dejar.

Me aterra estarla cagando.

Casi siempre creo que la estoy cagando.

Ya no me comparo con los demás. Eso es chévere. Igual me burlo cuando son mediocres, que casi todos lo son, pero no me comparo.

Yo me vine yq a triunfar. En Venezuela por lo menos tenía amigos y gente que sí me llamaba para trabajar. No se siente como triunfar.

Aquí invento cosas pero siempre es más difícil inventar tus cosas. Nadie dijo que iba a ser fácil, yo sé. Tengo tiempo sin quejarme y de verdad necesito quejarme.

I am so broke it's ridiculous.

Pero no soy feliz. Yo puedo con una a la vez. Si fuera feliz, por lo menos, no importaría. Nunca le he parado bola a lo del dinero porque sé que no es lo importante.

Quiero ser feliz aquí. Quiero que me guste, quiero que me emocione ver este cielo y contar estas estrellas, quiero que me encante el clima frío y la lluvia. Me he esforzado por construir cosas que me aten a este lugar, pero no lo siento así. Le di todos los chances, le sigo dando todos los chances a Bogotá, pero de verdad no lo logro.

Tengo un año sin ir a un ensayo de una obra. Estoy trabajando y escribiendo una obra para mí, pero no me siento capaz. Está directamente ligado con el hecho de que siento que estoy fracasando, ergo leo lo que escribo como una mierda.

Al inmigrante deberían darle un bono psiquiátrico.

No soy feliz en Bogotá, no soy feliz en Caracas.

Amo demasiado lo que hago y sigo buscando la manera de hacerlo más, pero no la consigo.

I'm so fucking lonely I wanna die.

Está a punto de venirme la regla, debe ser por eso que me siento tan mal.

Que me venga ya.

Estoy cansada de remar.

Yo no pido que las vainas me caigan del cielo. Siento que le echo demasiada bola a la vida y no tengo ni estabilidad emocional como recompensa.

¿Cómo trabajas sin estabilidad emocional? ¿Cómo haces para crear estando en el foso?

I took, as literally as possible, my broken heart and tried making it into art. Y después mi cerebro lee mi crappy art y lo odia.

Hay gente que escribe mierdas peores, pero yo no tengo las bolas. Yo le debo a los libros que he leído escribir algo bueno para mí.

Le debo a mi formación y a mi empeño algo mejor de lo que estoy haciendo.

Quiero quedar en un casting. Por lo menos un casting.

En 52 semanas no he quedado ni en un casting grande. Shame!

SHAME!

No veo GoT pero uso "shame shame shame" a cada rato. Es muy práctico y conveniente.

I am lost.

Me pregunto siempre si todo lo que siempre he soñado va a ser para mí. Y a veces la respuesta me destruye. Porque a veces, me respondo que no.

Quiero hacer mis maletas  y devolverme a mi casa. En mi casa está D'Artagnan. D'Artagnan es mi casa.

Dicen que es normal el primer año, quererse devolver todo el tiempo.

¿Qué tengo que hacer diferente? No sé. En lo que lo sepa yo juro que lo hago, pero no sé.

¿Soy actriz si no actúo nunca? ¿Soy actriz si no quedo en los papeles? ¿Es culpa mía? ¿Soy destalentada? ¿Qué tengo que hacer diferente? ¿Cómo recupero la confianza en mí? ¿Cómo sigo escribiendo sin odiarme?

Me da miedo escribir algo que sea una mierda, porque montar algo que sea una mierda no me lo perdonaría.

Yo pensé que yo era valiente.

No lo soy.

He defendido esta vaina a capa y espada, con sangre y con las garras y pensé que me iba a morir defendiéndola siempre, pero me está matando.

Slowly but surely, me está matando.

Y la culpa es mía por dejarme. Por no saber si puedo seguir.

España me ayudó pero ya regresé y perdí el impulso. Se me acabó la energía. La energía no se crea ni se destruye, se transforma, sí. Pero me siento tan mal que todo lo transformo en una mierda. Una idea que creía genial para una obra, mierda. Otra, mierda. Una más, una mierda.

No tengo las bolas, ni la disciplina ni la autoestima para generar mis propias oportunidades teatrales o cinematográficas.

Necesito que me venga la regla urgente para dejar de odiarme así.

A veces uno necesita llorar. Let it all out and then back to the ring a que la vocación lo haga sangrar de nuevo.

No quiero que mi lápida diga que pasó la vida intentando. Quiero que diga que she tried and she did.

Nevertheless, she persisted.

I'm exhausted, but I shall persist.

domingo, 9 de julio de 2017

Confesión #104

No soy una tipa balanceada. Quiero ser balanceada, como la alimentación de Sascha Fitness.

Me rindo muy rápido a veces.

Ya no comparo mi camino con el de las demás. Ya entendí que ascender meteóricamente no significa que vas a permanecer arriba. Ya entendí que ellas son ellas y yo soy yo.

A pesar de lo duro que ha sido, de verdad no lo cambiaría por nada.

Ya no peleo en Twitter ni Facebook. No cazo peleas ni corrijo ortografía como una maldita porque no todo el mundo tuvo acceso a la educación que yo tuve.

Cuando sí lo logre, cuando sea famosa y tenga más dinero del que yo necesite, del que mis hijos, nietos y bisnietos necesiten, mi dinero lo usaré para educar a gente que no tiene con qué educarse.

No tengo las bolas para publicar mi libro porque me da miedo gastar plata imprimiendo cosas que nadie quiera comprar.

Últimamente he tenido días muy buenos y sólo sé enfocarme en los malos porque soy estúpida.

Quiero echar nuestro cuento y no tengo el vocabulario para hacerle justicia.

Quiero ser María Gabriela Chávez cuando el año que viene escriban el guión de la tragedia que fue el chavismo para mi país. O Lina Ron, que era una delincuente.

Le sigo chanceando a Capriles cada vez que puedo por todas las redes.

El que se cansa pierde, cuchis.

En eso no me he rendido, ni me rendiré.

Me da lepra en los ojos cada vez que alguien usa colocar en vez de poner. No son necesariamente sinónimos y no entiendo por qué se puso de moda.

La batalla por el pelo es librada todos los días. Soy consecuente con mi sifrinismo.

Los videos de los escraches a chavistas o bolichicos alimentan mi odio y me ponen de buen humor.

Tengo pesadillas con que me pasan chavistas prominentes cerca y nunca los reconozco. No escrachearlos me quita el sueño, literalmente.

He hecho cosas muy estúpidas en el nombre de conseguir a quien amar.

He esperado suficiente.

lunes, 26 de junio de 2017

Dos décadas de magia

La gente habla mucho de cosas que ignora sobre mí, pero hay dos cosas que sí soy y que son indebatibles.
Soy leal y soy valiente. No lo estoy diciendo para convencerlos, porque los que sí me conocen lo saben bien y con ellos tengo suficiente.
Por los amigos y la familia, que a veces son lo mismo, se da hasta la sangre. Por los sueños, las metas y las causas nobles se da hasta la vida. Ser valiente y ser leal, lo aprendí leyendo Harry Potter.
Tengo 31 años. El primer libro de niña grande que me hechizó como Harry Potter fue el Diario de Ana Frank. Tenía 9. 31-9=22. Tengo 22 años leyendo mínimo dos libros por semana. 22x52=1144 libros, más o menos. No he conseguido nada como eso en 1144 libros. Obvio que he conseguido otras cosas igual de valiosas. Obvio que he disfrutado cada letra. Obvio que mi Ítaca literaria ha sido la más enriquecedora de mi vida entera y la causa directa de las mejores cosas que me han pasado en la vida. No exagero cuando digo que las mejores cosas que me han pasado en la vida han sido consecuencia de los libros que me he leído.
Pero las lecciones no fueron tan poderosas, indelebles, permanentes y transformadoras como consistentemente han sido las que aprendí conHarry Potter.
A pesar de toda la paja que hablan, me considero una buena persona, pero sé que es debatible. Como es subjetivo y ustedes tienen información contradictoria al respecto, no voy a decir lo que es verdad para mí: queHarry Potter me enseñó a ser una buena persona.
Lo que no es debatible es que soy leal y soy valiente, todo lo demás pueden dudarlo y crucificarme por eso. Esas dos cositas son tan verdaderas como que el sol brilla, como que el agua es dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno y como que aprendí a ser leal y valiente sólo porque leo Harry Potter.

jueves, 22 de junio de 2017

Tipititaptap

Mi blog era más divertido cuando salía con idiotas, pero mi mente está en paz ahora que no salgo con idiotas.

Igual se me ocurren cosas horrendas que me podrían pasar en citas pero no las convierto en dealbreakers como antes.

Los dolores familiares no son para bloggear, pero cómo me gustaría. Ninguna familia es perfecta y eso es todo lo que puedo decir.

Lo extraño todos los días.

Las extraño todos los días.

El que me diga que Bumble y Tinder no sirve para nada es mi enemigo. El que me diga que Harry Potter es una mierda es mi enemigo. El que me diga que Chávez era chévere es mi enemigo.

Soy la fundadora de The Ex-Girlfriends Club, es un club que se reúne a tomar vodka de lunes a lunes para odiar a las nuevas que agarraron a nuestros exnovios ya amansaditos. Algunas veces las novias se parecen a nosotras o se llaman igual, eso alimenta el odio desmedido e irracional que les tenemos, porque no es culpa de ellas, todas lo sabemos pero no podemos evitarlo.

Estoy esperando que me pase algo arrechísimo pero no sé qué es.

He tratado de forzar y acelerar la llegada de ese Algo Arrechísimo y sé que no es la manera. Mientras tanto leo todos los castings de Backstage en pijama y moño.

Es como un domingo permanente.

Hace 10 años cuando empecé a bloggear I didn't mean to be funny, but I was. Sólo me tomó una década de blog y seis años de stand up llegar a Comedy Central.

En cinco años quiero estar en Netflix.

Este mes Harry Potter cumple 20 años. En diciembre de 2018 cumplo 20 años leyendo Harry Potter. Las mejores dos décadas de la puta vida.

A veces soy Dobby, otras veces soy Harry, otras veces Hermione, otras veces Bellatrix. Bebo Ron siempre.

Mentira, siempre soy Dobby por mis medias descombinadas.

A mí sí me gustó Cursed Child.

Quiero escribirle que está bien. Que estoy bien. Que entiendo lo que el universo me quiere decir. Que él no es el tipo y eso está bien. Me resigné y estoy bien.

Nótese la cantidad de veces que me repito que estoy bien para creerme que no estoy mal.

Mi respuesta a su felicidad es el silencio.

Mi primera respuesta iba a ser gritarle que lo odiaba, pero no lo odio porque fue mi amigo y porque lo admiro. No es su culpa que yo me haya emocionado tanto con la remota posibilidad de ser feliz.

I love you. I should have told you. I thought you knew.

Yo puedo con estar sola en el exilio. Puedo con el clima de mierda de Bogotá. Puedo con ver las fotos de la familia feliz. Puedo con extrañar a D'Artagnan. Puedo con no tener trabajo. Puedo con el hecho de no llegar a los 20 mil pesos en la cuenta. Yo puedo con la angustia, ansiedad y frustración. Lo que no sé es si puedo con todo al mismo tiempo.

Sí, sí puedo. Porque todas estas cosas malas son temporales.

Han pasado casi diez años desde la última vez que fuimos algo y el otro día me desperté sudando y llorando por él. Aparentemente para mi subconsciente fuimos todo. Seguimos siendo todo. Weird.

Ya no me quita el sueño, pero me lo interrumpe.

Si ése no me mató, éste no me va a matar, obviamente.

Hizo falta un esguince para sentarme a escribir.

Tengo muchos meses bloqueando el impulso de escribir. El miedo a que no sea bueno, me paraliza.

The only way out is through, pero coño... ¿Cuánto falta?

Cuando tengo la regla, la música de Hamilton me hace llorar.

El resto del mes, Venezuela me hace llorar.

No sé rapear y rapear no es una vaina que uno pueda llegar yq hola buenas, vengo a inscribirme en la clase de rap que hay a las 5. No estoy preparada para Hamilton porque no he escuchado suficiente reggaetón, FML.

Nunca hablé del solfeo en el blog, porque estaba muy ocupada estudiando para bloggear.

Siempre lo recordaré como la época más ruda de mi formación artística, por lo difícil que fue.

Actuar nunca ha sido difícil. Cantar, solfear, hacer stand up, aprender a bailar algunos géneros sí.

Cuando no sabes a donde vas es muy fácil perderte. Yo sé a donde voy.

Sueño con despertarme flaca pero no hago nada para estar verdaderamente flaca. Meh.

El otro día pasé dos horas hablando con Flo por Whatsapp y me sentí de 19, arreglándonos para ir a Le Club. Fue amazing.

Nunca me he hecho nada en la cara más allá de limpiezas de cutis. ¿Será que me toca empezar? Me da miedo que me jurunguen la cara, aquí tengo una mancha todavía de una limpieza que me hice en Bogotá porque la chama fue una bestia sacándome una pepa. Si alguien tiene una recomendación bogotana para las limpiezas de cutis, send away.

Nunca he creído en eso de que uno tiene un solo soulmate. Sí creo que el amor es un milagro estadístico, though.

Paso de discípula de Miastral a lectora de Neil Degrasse Tyson como un concursante de RuPal Drag Race pasa de hombre a mujer, swiftly and effortlessly.

El otro día estaba curucuteando Miastral.com y no conseguí UN SOLO LINK que no fuera Exclusive Access. Sólo el horóscopo semanal es gratis. ¿Ella cree que yo soy Sascha Fitness que puedo andar pagando mierdas en dólares all day? No.

Quiero tener el talento de explotar mis talentos como Sascha, pero no se puede embotellar el talento actoral y venderlo como una proteína o perfume.

Cuando no puedo dormir, veo discursos. TED Talks, monólogos de Oscar, GG, Tony, etc. Lifetime Achievement speeches, etc. Es lo máximo. Me motivan y me ayudan. No me dan sueño, pero por lo menos no me aburro.

Puedo contar con las dos manos las noches que no he leído antes de dormir en toda mi vida.

Una de las cosas que hago cuando no puedo dormir busco una copia online de Breaking Dawn y esa pedazo de mierda me desmaya del aburrimiento en tres segundos.

El mejor dato que tengo para los insomnes: ASMR. Busquen a Maria. Ámenla, luego adórenme por recomendarla y listo.

Me estoy releyendo A Handmaid's Tale para poder ver la serie. Por ahora, en la página 50, 20 puntos.

En Miami me compré un libro que es un poquito alejado de lo que normalmente compró pero me pareció fascinante: The Gene de Siddartha Mukherjee. Súper caro, pero valió la pena cada centavo. Es sobre la historia de la genética y el estudio de lo que nos hace ser humanos, como nuestra herencia genética nos define y nos moldea mucho más de lo que pensamos. En serio, si lo ven, cómprenlo.

Estoy estudiando chino mandarín en Coursera y me siento bien bruta, como la vez que traté de armar un cubo de Rubik. Yo sabía que no iba a ser fácil pero coño...

sábado, 15 de abril de 2017

Décimo aniversario


Esta semana mi blog cumplió diez años. Sí, no lo uso tanto como debería. No me esmero ni me fajo ni le escribo cada vez que quiero o cada vez que tengo una idea, pero si vine a celebrar su aniversario es por algo.

Una década de algo es una década de algo. Significa que puedo ser constante. Técnicamente soy madre soltera, de esta criatura que cumplió diez y de D'Artagnan que cumple tres en mayo. Mis hijos no se conocen, porque cada uno tiene un papá diferente. Si nos ponemos a ver, este blog tiene muchos papás. Todos los que empezaron a leerlo en 2008 y todos los que me han roto el corazón en el camino. Todos los que comentaron y todos los que salieron conmigo. Soy emocionalmente promiscua, qué quieren que les diga.

Este blog me enseñó a abrirme y después a protegerme. Me curó y me sanó, me ayudó a lamer las heridas. Este blog me salvó la vida en 2008 y me regaló una carrera en radio. Aquí aprendí sobre el poder de las palabras y de que en Internet hay gente buena y chévere. Hice amigos nuevos y consolidé amistades entrañables que me durarán para siempre.

A continuación, hay una especie de Top 10 que no sé si le hace justicia al blog, pero creo que es una muestra medio acertada de lo que era. De lo que soy.

Mis favoritos, sin orden específico:

1. Enamórate de una mujer de verdad
2. ¡Feliz día del libro!
3. Autoregaño
4. Capítulo 1 de EL James Can Suck It, un proyecto que nunca terminé pero que de pana me iba a hacer rica. Qué floja soy.
5. Dealbreakers II. La mejor saga de toda la historia de este puto blog hasta que perdí mi mojo. Es sólo por el mojo, no es porque haya aprendido a seleccionar mejor a los tipos con los que voy a salir.
6. Welcome to my guayabo. Aquí empezó todo y siempre recordaré esa época como la más dura de mi vida, pero me convertí en una mujer agradecida por la cantidad de personas que se acercaron a comentar que todo iba a estar bien. Me salvaron la vida, ellos saben quienes son.
7. Good Girl Gone Bad. Como Rihanna, como Lindsay Lohan, como Nina Rancel. Aquí me atreví a ser cuchi por primera vez y me gustó.
8.  Las cosas que sí he aprendido. Éste sólo lo pongo porque de verdad no las he aprendido todavía y quiero recordármelo y tenerlo fresco para ver si termino de aprender. He cambiado menos de lo que creía, qué shit.
9. Se vende casa en construcción en el Friend Zone. Me acuerdo de para quién fue este post y me doy pena porque ese tipo era verdaderamente feo, pero este post es chévere.
10. Un brindis más. No conseguí el primero, ni el Credo pero este post también me gusta.

A los posts que se me olvidaron o que no conseguí: perdón. En una década escribí 1096 posts en el blog, fue como Sophie's Choice hacer esta selección.

Feliz cumple, blog. TQM y gracias.

domingo, 2 de abril de 2017

A woman forgotten

Ni una puta foto. Estaba buscando en mi celular una foto para borrarla o para verla y llorar y arrecharme, pero no nos tomamos ni una puta foto. No hubo ocasiones para la foto. Ahora cualquiera se toma un selfie, pero la primera foto de una pareja no es cualquier vaina. 

Uno no puede tomarse fotos saliendo de un partido de rugby o en un centro comercial. La mitad de la calle un día normal tampoco. Something special has to happen para una foto. Un evento, una cena, una emperifollada por equis o zeta. 

¿Por qué todavía estoy pensando en eso? ¿Qué me duele? ¿El corazón o el ego? 

Las dos. Me duelen las dos. El ego me duele más. Yo di demasiado y me merecía que me lo regresaran. Que me lo devolvieran con intereses, aunque el amor no se trate de exigir cosas a cambio. Pero entonces si no exiges, eres una huevona como yo. 

Why did you not run? 

Pienso todos los días en él, quiero escribirle todos los días. Lo extraño. Extraño las migajas y me avergüenza haberme conformado con ellas, todo al mismo tiempo. Eran mías. Él no, pero las migajas sí. Que no haya foto es una confirmación del hecho doloroso de no haber trascendido. De no haber sido suficiente. Que hubiera foto hubiera sido más doloroso todavía porque hubiera significado más involvement y un vínculo más poderoso del que no hubiera sabido librarme. Me hubiera librado él mandándome a la mierda y yo hubiera vuelto al foso y al espiral de autodestrucción al que acostumbro recurrir cuando no me quieren como yo quiero. 

No era amor, pero no saben cuánto quería que fuera. No con él sino con alguien. Cuánto quiero que haya. Me da miedo fracasar en esto también. Tengo siete meses aquí y aparte de lo de Comedy Central no ha pasado mucho más todavía. 

Días como hoy me cuesta creer que de verdad viene, que me merezco todo lo que el futuro pueda traer para mí. Días como hoy quiero beber ron y fumar de más, porque no me quiero. No me quiero porque él no me quiso. Porque no fui suficiente y no supe cómo hacer que me quisiera, hacer que se quedara. No estar tan sola. Despertarme y contar con alguien para llorar por Bogotá y lo que por ahora pareciera haber sido la peor decisión. 

Si tuviera una foto podría saber que importé. Que fui picture worthy. Yo tampoco la propuse, yo también me lo busqué. Me arrepiento de haberle dado like. Me arrepiento de haber salido con él, de haber dejado que me gustara. Me arrepiento de no haber cortado la vaina de raíz el día que pude, el día que entendí que este hombre era todavía más alma libre que yo. 

Who broke me? Bogotá o él o yo? ¿Me dejé o me lo busqué o me lo merezco? ¿Cuántas más servilletas voy a gastar en mocos por él? ¿Cuántos más domingos llorando? Maldita sea, ¿por qué yo tenía que ver Downton Abbey ahorita, si el esposo de Sybil es idéntico al imbécil este? ¿Por qué le grito a la computadora todo lo que no le grité a él? No, a quien de verdad se parece es a Logan el de Rory. I fucking hate that show now, después de los cuatro capítulos idiotas del año pasado en el que todo el mundo traicionó su esencia. Just like he betrayed me. 

No importaba no tener foto. I just wanted a hug when I was sad. And a little help under the rain. I have been doing this for too long, too lonely. He wouldn't even give me that. No tuve ni foto, ni hombro, ni apoyo, ni ayuda, ni consideración, ni palabras de aliento. No hubo tiempo, ni fe, ni entradas al cine, ni fue a verme al stand up ni una vez. Me quedé esperando gestos y acciones que nunca llegaron. Me conformé con que un día lo caché viéndome mientras yo cantaba Hamilton con audífonos puestos y me emocioné porque una vez le dijo a su jefe "my girlfriend hates me." I wasn't, he just said that. Pasé demasiadas horas ayudándolo con su insomnio y a él nunca le importó mi sueño. Lo cuidé de su lesión y él no me cuidó la mía. ¿Qué extraño tanto si nunca hizo nada lindo por mí? ¿Qué extraño tanto si fue emocionalmente pichirre y borderline patán 99% del tiempo? ¿Por qué te odias tanto Nina Rancel que te conformas con tan poco? ¿Por qué no renuncias a las cosas y las personas que te hacen daño? ¿Por qué insistes y esperas que ellos cambien si tú nunca has podido cambiar? He tratado de no ser una huevona, pero sigo siéndolo. ¿Por qué esperar cosas lindas de quien sólo ha sido malo contigo? Why can't you quit, why do you put up with assholes for that long? Why do you hate yourself so much? Why don't they love me? Am I that bad? Ni siquiera los imbéciles me quieren, cómo voy a hacer que un hombre bueno me quiera? 

Yo no me merecía esto. 

Quizás no se puede tener todo. Quizás no voy a conseguir el amor lindo que pensé que estaba written for me, pero coño, que por lo menos la carrera funcione. Las quiero las dos, pero todos sabemos que he sacrificado demasiado por una y estoy harta de sacrificar tanto los ingratos que me cruzo en el camino para alcanzar la otra.