viernes, 10 de octubre de 2014

Estoy tratando, for real

Normalmente cuando estoy construyendo un personaje, empiezo por el color de uñas. Es fácil y más barato que comprar un clóset nuevo. Es mi manera de aproximarme, mi manera de buscar y casi siempre me ha funcionado. Empecé a hacerlo cuando tuve que preparar Blanche para el taller de Elia y para el Gimnasio de Actores simultáneamente. Hasta 2009, odiaba las peluquerías. Ahora me gusta ir cada dos semanas, de verdad me relaja muchísimo y ya tengo el flow para ir pasando las páginas del libro que me esté leyendo mientras me hacen las manos. Digo esto porque bueno, pasé poco a poco de odiar las peluquerías y creerlas un endeavour vacío y superficial a quererlas porque me hacen sentir linda cuando salgo de ahí. 

Si eso pudo cambiar, puede cambiar todo. Claro, tendrá que ser paulatino. Igualito que cuando construyo un personaje empiezo por algo lejano pero fácil como ponerme rosado por Gaby o francesa de colores tukkys para Yesailaikiu. El cambio que estoy haciendo en mí, lo estoy abordando igual. Una cosa diferente y no taaaan difícil todos los días. El otro día salí de mi casa en leggins mentas y camisa negra. Fue difícil porque leggins y flats no es quien soy. Es quien podría ser, claro, pero no lo soy todavía. Ese día me puse un collar y todo. 

Empecé por lo de afuera esperando que eso permee poco a poco a lo de adentro. Espero que verme diferente me haga sentirme diferente. Ya no tengo cuadritos, pero tampoco soy la gordita que era hasta hace un mes. Estoy pesando 50 Kg, que son exactamente tres kilos más que mi peso normal para verme bien (sin cuadritos). I can deal with them... No, bueno, estoy tratando de lidiar. Estoy haciendo el esfuerzo por llorar menos y comer mejor. El componente psicológico ha sido muy mi gran peo y no sé si es que estoy siendo irresponsablemente optimista pero me siento mejor. 

La última vez que comí chocolate o postre fue hace 13 días, el domingo en casa de Oly. Ese día me regaló torta para llevar y la regalé en mi casa. Por primera vez desde hace meses, tengo control sobre el chocolate. Cada vez que me provoca, lloro. Cada vez que no me lo como aunque esté llorando, sonrío. Ha sido muy muy muy difícil pelear conmigo, pero estoy decidida a ganarme. 

He hecho muchas cosas por cambiar. El otro día estaba en la mierda de la tristeza. ¿Qué hubiera hecho yo de antes de decidirme a cambiar? Hubiera salido a reeeeeventarme a palos, a comerme dos hamburguesas y tres cupcakes, le hubiera gritado a alguien y le hubiera pegado a algo. Lo que hice fue leer Percy Jackson y acostarme a dormir. Suena muy estúpido, pero estoy increíblemente orgullosa. Si hice eso, ese día que me sentí tan mal, tan vulnerable, tan arrepentida, tan triste, tan sola, tan amargada, tan arrecha y tan inútil todo el mismo día; puedo hacer lo que sea. 

Lo primero que estoy trabajando de lo de adentro, es el perdón.  La vida es más fácil con cargas más ligeras. Tengo que perdonar a mi familia entera, tengo que perdonar a las amigas que creen que el amor es una curita para todos los peos anteriores y se creen superiores, tengo que perdonarme a mí, tengo que perdonar a los productores que se dejan enviciar, tengo que perdonar a las que tienen una sola herramienta para surgir y la usan, tengo que perdonar a los que me subestiman, tengo que perdonar a los que no les importan, tengo que perdonar a los que no saben, tengo que perdonar al peatón imbécil que se come el semáforo y me hace perderlo, tengo que perdonar a las amigas que no lo han sido, tengo que perdonar de verdad y tengo que perdonar más rápido. Mis peos de ira se salen de control y no es saludable, yo sé. 

Ayer hice una vaina que no ayudó para nada a perdonar a la cultura que no me aprecia. Entendí, viendo el Miss Venezuela, que nunca me apreciará. Yo me tengo que ir del país, me guste o no. Yo no soy hater, ni envidio a las Misses, ni las odio, ni les deseo mal. Yo vi cosas que convertí en chistes porque hago stand up y porque cualquiera que tenga tres dedos de frente sabe que nada de lo que pasó ayer estuvo bien. 

El inicio: 


Sobre el número inicial entre Maite y Osmel:

Sobre Oscarcito:


Sobre el número inicial: 

Sobre Mariangel y Leonardo: 




Sobre cuestiones técnicas:


Sobre encontrar un nuevo amor platónico ya que con el primero no lo estoy logrando:

Sobre mi futuro:

 

Sobre el desfile en traje de baño:




Sobre las apariencias y su engaño proverbial: 



Sobre la negrita y calva que amé durante todo el concurso pero VV se niega a dejar los tiempos de la colonia atrás: 


 Sobre las reacciones de las padgeant moms que no tenían para venirse a Caracas a apoyar a las hijas:


Sobre cosas de las que no tengo ni puta idea: 


Sobre llevar la luz y el aroma de Venezuela en la piel: 


Sobre el futuro de nuestros jóvenes talentos: 


Sobre cagarla diciendo "nunca" porque no sé a qué medidas desesperadas deberé recurrir para sobrevivir económicamente algún día: 


Sobre la tecnología y el daño que le hace a algunas: 


Sobre los niños cantores de Canaima: 


Sobre los hombres que no cantan un coño y no son de Canaima, sus acompañantes y el recibimiento a la pobre Miss U: 



Sobre economía: 


Sobre el futuro de nuestros medios:


...Y lo que va a pasar cualquier año de estos: 


Sobre mis frustraciones y mi potencial en el marco de un concurso que nunca me ha emocionado ni representado ni he entendido: 


Sobre los finales, para algunas más dolorosos que para otras: 



Sobre cómo hacer la transición indolora y sin Splinching: