sábado, 2 de enero de 2016

No es por reggaetonera pero la canción es pegajosa

No sé cuándo fue, pero sé que no fue ni el 31 de diciembre ni el 1ro de enero. Sé que cada vez que pienso en eso me río y me regaño al mismo tiempo, porque aunque el deed funcionó y cambiar el mind frame así fue útil, el origen me da pena. Hay una canción de un dúo de reggaetoneros intercambiables ¿o uno muy famoso? que tiene como un precoro que hace "este es el año del amoooor uh oh oh oh, bis." 
Yo sé, líricamente compleja la vaina. O sea, whatever this dude is using is the new iambic pentameter. 

El hecho es que lo empecé a usar, porque Dumbledore decía que no hay fuerza más poderosa en el mundo que ésa. Y si hay alguien que sabe de fuerza y poder es Dumbledore... también Yoda pero hablar con él no poder yo. Digamos que el año pasado no hablé de El Año del Amor como una reggaetonerita vestida con blig barato, sino que lo puse en práctica. Los dos ejemplos más claros pasaron en Crimen. Una compañera de elenco me odió desde que llegué. La traté bien hasta que me amó, no hubo otra manera. Dos de las asistentes de ¿arte? o whatever, estaban hablando paja en las escaleras. Yo pasé y dije buenas tardes. Ninguna me respondió. Me volteé cual Linda Blair, porque es mi instinto, era mi hábito y era mi manera, pero en vez de vomitarles mi opiniones en sus loncheras, me les acerqué como si las conociera y les di besos y abrazos a cada una después de que lancé mi cartera en donde estaba una que sí era mi amiguita del elenco. 

Esas vainas funcionan. Funcionan lento, pero funcionan. Como la proverbial gotica que modifica la roca no por su fuerza, sino por su perseverancia. Como el VPH de Diosa Canales, tenaz y renuente a irse a ninguna otra parte. 

Más cosas se logran por las buenas que por las malas, en la vida, en el trabajo, en la familia, en el amor. Tiene que haber cosas malas. Tiene que haber espacio para odiar y hacer chistecitos a costa de gente que estoy segura es muy pana con su gente pero muy hija de puta conmigo. La vaina es que no voy a hacer los chistes cargados de odio sino de humor. Humor y amor medio riman, por algo será. I do not hate you, I just find who you are as an artist/person/man/friend to be a joke. 

Este año seguiré destilando amor donde pueda. Es más, seguiré obligándome a hacerlo donde no se pueda. Donde sea más duro, más difícil, más inhóspito, más árido e incómodo para mí hacerlo. Porque me gusta retarme y me gusta cambiar. Me gustan las cosas difíciles, me gusta hacer cosas que no me gusta para forzarme, para derribar mis limitaciones y para strech me over and wider and longer than is humanly possible. Porque es mejor sentirse the bigger person. 

No voy a ser una hippie que los ama a todos. Voy a ser una hater que no odia nada que no se lo merezca, que no es lo mismo. Por trigésimo año de vida, odiaré la mediocridad y la criticaré cuando la consiga porque eso no es negociable y no te mereces ni premios ni medallas ni aplausos por hacer mal, perdón por hacer a medias tu trabajo. Acá incluyo a cualquier mujer que use slash entre cada una de las que ella dice que son sus profesiones sin estar preparada para ninguna: ejemplo las putas brutas que animan programas de variedades matutinos o nocturnos en cualquier canal nacional y en la bio de Twitter se ponen actriz como si esa mierda fuera dar un Follow Friday, cualquiera que diga que es make up artist y use Camerino disfrazado de MAC y cualquier taxista que maneje por el hombrillo. 

Acabo de tener que googlear hombrillo porque de tanto verlo mal escrito se me pegó y tuve que disipar la duda. 

Ah, agrego a la categoria anterior cualquier pasante de El Nacional que no puede googlear la puta palabra antes de postearla. La Patilla por lo menos tiene buena redacción y no quiere ser BuzzFeed. Acabo de proclamar la superioridad lingüística de La Patilla sobre el Twitter vergonzoso de El Nacional y en cualquier momento Miguel Otero Silva me va a jalar las patas. Le daré el Whatsapp de los pasantes porque esa mierda no es culpa mía. 

En este año extendido del amor, voy a dejar de preguntarme por qué la gente se viste como se viste. Eso es peo suyo. Y ninguna chama que sea gordita necesita mi aprobación para ponerse un bikini porque si ella quiere verse como una foca con un plástico de six pack al cuello eso es muy su peo. Si a ella no le importa que le vean la barriga, a mí tampoco. Puedes fucking voltear para el otro lado y ya. Si te ofende una barriga you are an asshole. 

Entonces este año es para amar más y mejor. Amar más lo que hago, comprometerme más con él, tratar mejor a la gente, responder con amor así no se lo merezcan (a menos que sea para el pajúo de mi hermano que no se merece ni que le hable y así permanecerá hasta que el cabrón pida perdón), convertirme en una mujer que dé más de ella, que dé mejor de ella, que entregue a gente que lo necesita, tipo I will volunteer sonewhere and change the world enseñando teatro y arte y cosas lindas. Este año es para iluminar los espacios oscuros que quedan de mí y conseguir amigos que sean espejos lo suficientemente arrechos para que la luz viaje y toque otros rinconcitos apagados. 

2 comentarios:

Fran dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniela G Salinas S dijo...

Buenisimo