lunes, 23 de septiembre de 2013

Gracias

No estoy de humor para que la gente me joda con que soy una hippie comeflor. No estoy de humor para explicar que en mi crisis profesional he recurrido a todos los métodos paranormales y no tradicionales. Alguien me dijo hoy que debo pedirle al universo las cosas que quiero con mente positiva y que debo ser agradecida. Escribo esto con la esperanza de que el universo esté escuchando precisamente este momento y no cuando le grité "hijo de p&%a" a un motorizado por comerse la luz. Obviamente lo grité con los vidrios arriba porque no soy lo suficientemente loca para decírselo en su cara. 

Entonces, doy gracias por mi salud. Este cuerpito no padece de mayores males. Claro, mi hígado y mis pulmones deben ser negros como mi alma pero el universo no tiene la culpa de que yo haya fumado por diez años ni de que me tome dos litros de ron todos los fines de semana, pues.  En 1.56 metros, no hay ni una célula que me joda. Además, el universo supo castigarme suficiente por todos mis pecados de esta vida y las anteriores, tuve amigdalitis por tres días y es la peor cosa que me ha pasado. 

Doy gracias por las galletas María con chocolate, por Mindy y por The Newsroom. 

Doy gracias porque tengo suerte. Como dije, lo peor que me ha pasado es una piche amigdalitis. Mis papás viven aunque a veces quiera matarlos, mis hermanos están buscándose y creo que son felices en sus caminos, mi familia está bien, tengo dos pitás que son lo máximo, mis abuelas siguen jodiendo, mi perro está viejo también pero vivo. Tengo un perrito nuevo en casa de mi papá que es muy lindo y es tan inteligente que lo bauticé el Perro Índigo. Claro, no lo llamo así. Extraño a mi Xio, pero no queda otra y ya. Esto no es para lamentar, es para agradecer o sea que me voy a callar con lo de Xioly. 

Doy gracias por el aguacate, fruto universal. 

Doy gracias por mi cerebro. Doy infinitas gracias porque aunque siempre jodo con que sería más fácil ser bruta, no cambiaría mi inteligencia por la comodidad perpetua de vivir ignorante nunca. Es mi mejor aliado y todo lo bueno que he conseguido en la vida lo he conseguido gracias a él y a mis libros. So, yeah, I motherfucking love my brain. Gracias a mi cerebbro dejé de fumar, es el único que lo hizo posible. Ha sido una gran lección en voluntad y disciplina y es todo gracias a él. Es mi parte favorita de mi cuerpo.

Doy las gracias porque tengo los ojos bonitos y expresivos. No podría ser actriz sin ellos, aunque me delanten demasiado frente a los tarados con los que salgo. 

Doy gracias por los buenos ejemplos. Todas las mujeres de las que me rodeo son buenas mujeres. Son guerreras, inteligentes, simpáticas, consideradas, hábiles, talentosas, etc. Todas tienen algo bueno y muchas veces trato de imitarlas. Si no, me pego como un chicle para que las cosas buenas se me peguen por ósmosis. 

Doy gracias por los ocasionales vasos de Coca-Cola Light o Nestea. Los amo. 

Doy gracias porque  nunca he sido chula ni pesetera. Doy gracias porque nunca me ha faltado nada. Ni comida ni casa. Me ha faltado carteras y camionetas blindadas, pero yo sé que la felicidad no se consigue ahí. Es raro pero ese chip de ser una sifrina comemierda es uno de los pocos que no tengo, gracias a Dios o al universo o quien sea. Ahora que estoy que si pidiéndole ayuda a mi papá y mi mamá para llegar a fin de mes me siento muy rara, porque la verdad es que no me pagaban nada desde hace años. Doy gracias por tener gustos sencillos y por entender que la riqueza material es material a secas, no constituye riqueza. Doy gracias porque casi todas las veces locas que he querido comprarme unos zapatos lindos siempre he tenido con qué. Esto es sólo una etapa. 

Doy gracias porque tengo sentido común normalmente. O sea, cuando estoy sobria el sentido común que tengo es increíble pues. 

Doy gracias por poder ver la luz del sol todos los días. Me hace sentir menos triste. Doy gracias porque desde la ventana de mi cuarto se ve un jardín y un poquito de montaña y no otro edificio o un barrio o un cementerio porque no podría dormir, ever. Malas mañas, I guess.

Doy gracias porque ya no me como las uñas. Importantísimo.   

Doy gracias por mis amigos. Lo que más me gusta de mí es mi lealtad. Tengo demasiada suerte porque todos mis anillos de seguridad son de hierro. Todos los hombres y mujeres que son mis amigos son unos borrachos, porque uno se junta con la gente que se parece a uno, pero son demasiado buenos. Son buenos amigos, trabajadores, responsables y honestos. No podrían ser mis amigos si no fueran eso y mucho más. Es importante saber que hay gente que just has your back. Doy gracias infinitas porque ellos me dan permiso para equivocarme y me quieren de nuevo cuando pido perdón. 

Doy gracias por este blog y el refugio y la extensión de mí y por ser el único lugar donde puedo ser libre y por los vínculos y oportunidades que se han creado gracias a él. 

Gracias por el hielo, vale. 

Doy gracias por la búsqueda y el camino. Doy gracias por el talento que sé que alguna vez tuve y que espero volver a conseguir. Doy gracias por los remates, los aciertos, las premisas, los momentos eureka, las horas frente a la laptop, el sudor de la frente, las dudas, las certezas, el instinto, las ayudaítas, la convicción, el ritmo, el delivery, el escenario, las cámaras, la bolsita de maquillaje, la oportunidad y la rendención. 

3 comentarios:

Amanecer Granados dijo...

Nina, siempre que me siento triste entro a leerte, me identifico mucho contigo, sacas sonrisas y ganas en mi.

Pudiera decir que estoy enamorada de lo que aquí escribes.

Besos desde Mexicali, B.C. México, acá donde la América Latina empieza o termina

Nina dijo...

Gracias!

Martha Close dijo...

Yo te doy gracias por tu blog, me sirve leerlo en todo momento, cuando estoy aburrida, triste, cuando tengo insomnio e incluso estando feliz, si necesito algo que me motive o me inspire se que puedo leerte. Eres increible ;)