jueves, 5 de septiembre de 2013

Cinco años después, psycho-análisis

–Hola señor psiquiatra, ¿se acuerda de mí? 
–Imposible olvidarte, más nunca viniste y si mal no recuerdo me debes la última consulta de 2008... 
–Sí, han pasado cinco años. Oye qué pena, pero no fue por mal ¿ah? O sea, no fue a propósito sino que de verdad después de la última vez que hablamos me sentí como curada y ya me habías mandado varias pepas entonces cómo pa´qué volver, pues... 
–Muy mal hecho. ¿Qué te trae por acá?
–Cambiaste el sofá. Me gusta mucho el nuevo. Es más cómodo y el color le queda mejor a la alfombra. Oye, una pregunta, ¿la alfombra no es una ladilla que si por el polvo y la aspiradora y eso? ¿No? 
–A ver, yo no tengo problema pero tú estás pagando 500 Bs. para hablar de una alfombra, ¿de verdad?
–...
–Lo sospeché. ¿Qué te pasó? 
–Como le decía, su sofá es muy lindo y es muy cómodo. Si yo tuviera una casa mía metería un sofá así. A mi mamá le gustan las cosas lindas pero incómodas. O sea, si me gustara ver televisión no podría hacerlo en mi casa porque el sofá es una mierda. Es una mierda el sofá y es una mierda la peleadera. Don´t get me wrong, I love my mother. Pero el ser humano está diseñado para no compartir la vivienda con los papás después de cierta edad. Ella cree que manda y yo quiero mandar. Ella alcahuetea a mis hermanos y a mí me jode. ¿NO NO QUIERO LAVAR EL PUTO PLATO AHORITA, NO PUEDO TERMINAR DE MASTICAR LA COMIDA COÑO DE LA MADRE? Más o menos así. Vamos a no empezar a hablar de las horas de llegada y de las pocas veces que tengo novio y decir "mira mamá es que me voy a dormir a casa de Fulanita con todas mis amigas porque vamos a hacer un pijama party" como si yo tuviera 16 y fuera virgen. COÑO DE LA MADRE me saca de quicio, de verdad. 

(Anota algo en su block de notas de hojas amarillas como todos los clichés que he visto en mi vida)

Estoy gritando porque es muy fácil perder el control, señor psiquiatra. Me arrecho demasiado. Siempre he pensado que es mi peor defecto. I suck at anger management. Lo que más me arrecha es la gente. Lo que más me arrecha es los demás. Me arrecha perder el control, me arrechan las putas brutas, me arrecha la falta de respeto y me arrechan los idiotas. Me arrecha la sociedad venezolana, me arrecha el autoagüevoneamiento que tenemos todos encima que el país se nos cae y todos tuiteamos con los pulgares indignados. Me arrecha perder la paciencia y me arrecha el huevón ese que vive en mi casa y ya no es el hombre bueno que era. Me arrecha que los demás hablen paja de mis amigos, la única que puede hablar paja de sus amigos soy yo, no joda. Me arrecha cuando me tratan mal los mesoneros y me arrecha cuando me dicen que tengo que seguir tal cuenta de Twitter o escuchar tal canción porque es mi deber apoyar al talento nacional. ¿Qué? ¿TÚ ME ESTÁS JODIENDO MALDITO? Un coooooñooooo es mi deber apoyar el talento nacional, chico, es mi deber como patriota decirte que eres un mediocre y que serás nacional pero talento no eres, pajúo. También me arrecha la gente que escribe dos chistecitos en Twitter y monta talleres de stand up comedy. ¡Ni tu abuelita se ríe por lástima huevón! Me arrecha una pajúa que dijo que "ella cree que por ser bonita van a dar risa sus chistes"... ¿Ella cree que por ser gorda y fea sí va a dar risa? No tiene nada que ver con how you look, estúpida. Hay que respetar el trabajo de la gente, gorda antipática. Yo soy bonita YYYYY talentosa, si tú no eres ninguna de las anteriores no es culpa mía. Pensar que siendo fea y gorda lo mínimo que podrías ser es buena gente... 

Ajá, ¿ves? Me refiero a cosas como esa. Si yo supuestamente soy buena persona por qué me dan esos ataques de quererla matar?  O sea, yo no tengo derecho a decirle que es fea y gorda y vaina aunque ella haya hablado paja de mí. Ya entendí eso. Ya entendí que no es cualpa de ella y que no debería insultarla así porque probablemente le duela que le digan gorda. De pana, de pana. No está bien, yo sé. Yo lo sé pero no puedo evitarlo, ¿entiendes? El instinto está ahí. Tipo cuando me la consiga, quiero decirle que es una MIL INSULTOS... No es normal. No es normal el odio y no es normal el poder que tienen ciertas circunstancias sobre mi estado de ánimo. 

(No sé ahora si de verdad está anotando o está pintando estrellitas)

Los picos son muy dark! Cada no es peor que el otro. Cada no es más difícil, cada no es más doloroso que el anterior, cada no me deja más desolada, más aplastada en la lona. Cada vez que hago un buen casting y queda la novia del director, me muero. Mi Stanislavski interno muere y mi esperanza también. Jode todo, en serio. Jode la vida y las ganas de reírme. Jode las ganas de pararme en la mañana. También vine porque se murió mi amiga y me causa muchos problemas. Primero, la tristeza profunda que me da perderla. Segundo, saber que no tengo derecho a pataleo ni a quejarme tanto ni a maltripear así porque veo los sueños de mi vida desmoronarse si estoy viva y eso debería ser suficiente. Tercero, coño, me duele pues, me duele que mis sueños estén en hold, todo el mundo tiene problemas y ahora resulta que porque la gente se muere y hay gente que tiene problemas peores yo no tengo derecho a estar triste. No tiene sentido que esté triste. Bueno, pero aquí estoy. Triste, jodida, con una amiga muerta y quebrada. Cómo hacemos señor psiquiatra, dígame usted. ¿Cómo hacemos?

Mis amigas que pueden entenderme también sufren con esto. Yo soy actriz y elegí amigas actrices porque los demás son muy normales para mi gusto. No puedo cargarlas a cada rato con mis peos y mis complejos y mis fracasos. Ellas hacen cosas pero no hacen muchas más cosas que yo, así como que aaaah las consagradas y tal. No. Ellas están contentas y son constantes y pacientes. Yo no. Yo lo quiero todo y lo quiero ya. Tengo casi treinta años y cada vez que veo el espejo, veo un fracaso. Veo un fracaso enorme. Además, no tengo tanta disciplina como creí. Me cuesta mucho cerrar el pico, no soy Sascha Fitness, pues. Dejé de fumar y ahora lo que hago es comer. Si tan solo pudiera tener una personalidad menos adictiva o menos extrema. Vuelvo a lo de los picos, cuando soy feliz soy como un Cariñosito más Pollyana más Floricienta, todas fucking juntas. Cuando estoy triste soy The Joker (versión Ledger) más  Chuckie más Angelina Jolie en Girl Interrupted. No se puede vivir así. No QUIERO vivir así. ¿Puedo cambiar? ¿Puede usted, sr. Psiquiatra, cambiarme? 

Debería estar haciendo mis vainas yo. Y mi inseguridad es tan grande, señor Psiquiatra. Me da tanto miedo fracasar como escritora además de como actriz. No me da miedo bloggear, pero sí me da miedo hacer stand up, me da miedo escribir mis guiones, me da miedo escribir mi novela. Yo quería escribir la gran novela latinoamericana del siglo XXI señor. Y lo único que sale son status de Facebook, no joda. I was better than this. Mi miedo me paraliza. Quiero ser libre de mí. No me importan los demás enemigos, no me importan los demás problemas. Mi problema más grande, más fuerte, más real soy yo. Mi inseguridad y mi miedo me están asfixiando y de pana me siento más débil todos los días. Me siento worthless. Todos los días un poquito más worthless. O less worthy. PLEASE. No me siento bien, señor Psiquiatra de verdad. No me respeto, ni me gusto, ni me admiro, ni me perdono, ni me ayudo. 

¿Me puede ayudar? Porfa, porfa, porfa, ¿me puede ayudar? 

–Se acabó el tiempo. Nos vemos el jueves a la misma hora. 


3 comentarios:

Marcos Mendoza Saavedra dijo...

No voy a caer en el cliché de decirte nada positivista ni algo que intente "levantarte el ánimo". Hay ocasiones en que no hay palabras que puedan calmar un pesar, un sentimiento. Leo cada uno de tus posts asidua y concienzudamente. Más que por fanatismo, por una cuestión de respeto hacia tu pluma y porque, para mí, son como una película de Almodóvar. Esas que, así sean trágicas, de alguna u otra forma te llenan, te identifican y hasta te encantan. Simplemente, respeto y hasta comprendo y comparto mucho de lo que dices. Tengo tu misma edad, deseos similares y frustraciones parecidas. Uno se prepara para la vida lo mejor que "la sociedad" te lo exige. Universidad, postgrados, especializaciones, nivel de vida, amistades, contactos, pero aún así no basta, no llega lo anhelado o mil puertas se cierran. Y uno sigue viendo como otras personas que "no lo merecen" avanzan y avanzan. No sé; intento no rendirme. Intento seguir trabajando tanto o más que el día anterior para ver si algún día la justicia divina llega y todo se acomoda. Quizás, lo único que te pido como lector es que no te rindas. Hay muchas cosas que haces que dejan una huella, sacas risas y sonrisas, inspiras y haces que muchos momentos sean más agradables. Muchas gracias por eso.

Jenny Araujo dijo...

No podría sentirme más identificada con tu post, que difícil es crecer! más cuando se nos acaba la veintena y aún no hemos llegado, la fatiga es mucha y la meta cada vez se aleja más...toca ser optimista, seguir luchando, repetir hasta el cansancio que si se puede, en una de esas se nos abre la puerta correcta, paciencia!.

RBK dijo...

Querida Nina, entiendo totalmente como te sientes, como duele cuando una persona querida se va y nos deja con el dolor acá, de este lado. Ahora bien, lo mejor parte de todo lo peor que te está sucediendo, es esa precisamente de pedir ayuda (a Dios, al Psiquiatra, a quien sea). Lidiar solos con nuestros demonios resulta ser muy agotador, nos enferma psíquica y físicamente.

Solo te puedo decir, que digas lo que digas, eres una tipa increíble, tu sentido del humor, tu inteligencia, tu sinceridad, son y serán tu mejor arma. No te rindas, las épocas malas siempre estarán a la orden del día, lo mejor de esto es poder luego mirar atrás y darnos cuenta que pudimos atravesarlas con gallardía, con entereza, sufriendo, si, pero de píe hasta el último momento.

Un abrazo en la distancia, que te ayuden a tener ánimo.

Rebeca