martes, 3 de junio de 2014

Ten cuidado con lo que le dices

Una vez estaba con el Anticristo en el CC Boleíta, que era el que quedaba al lado de mi casa y por eso resolvía todo ahí. Estábamos paseando y justo en frente de la librería de abajo, creo que es una Nacho,  hice un chistecito sobre una niñita que era chiquita y estaba aprendiendo a caminar. Su carcajada retumbó por el pasillo e hizo que la mamá de la niñita nos viera mal. Sh, señora, me estoy burlando de su retoño, continúe su camino. Cuando dejó de reírse, me miró y me dijo "qué cómica eres." 

Por él, por esa risa y por ese comentario, ahora hago stand up.

Suena como si tuviera todo el mérito y no es así, taima. Sí, fue el primer eslabón en una larga cadena, pero fue el más importante. A ver, de vez en cuando, de cuando en vez, yo echaba cuentos que a mis amigas les parecían graciosos. A los desconocidos siempre les han parecido más graciosos mis cuentos que a mis amigos y no pasaba a cada rato. Nunca fui la más cómica del salón o del grupo. Siempre fui la más amargada, eso sí. Cuando uno de los centros comerciales más nulos de Caracas fue testigo y escenario de ese destello y de esa chispa, yo tenía unos meses blogging. Algunas cosas eran cómicas, pero yo no lo sabía. I didn't see it. El hecho de que él lo viera, cambió todo. El hecho de que me lo dijera sembró la semilla que cosecho hoy, una vez por semana en algún bar de este país. Cada vez que alguien se ríe de un chiste, es porque yo ese día le creí al hombre que amaba, que antes odié y que ahora no me importa que yo era cómica. Qué bolas, ¿no? 

En enero un hombre breve pero importantísimo me dijo que podía cantar. Al día siguiente, llamé a la profesora de canto que tengo ahorita. Empezamos hace unos meses y me encanta. Me creo una buena cantante porque él vio potencial en mí. I know I am good at this because he said so. Cuando canto a veces me imagino que le estoy cantando a él y todo cambia. Se me paran los pelos y la profe dice cosas como "bello, ahí está." Me fajo a cantar con ganas y con técnica para que cuando algún día me escuche cantar sepa que fue por él y esté orgulloso. 

Justo cuando empezaron los peos del país, no hace 15 años cuando unos ilusos votaron por Chávez, sino los peos del país insostenible en febrero, grabé un y que corto que nunca salió al aire con un hombre que quise burda y que me hirió. En un ensayo me dijo, sorprendido, que era buena actriz (makes me wonder what you are doing here, planning to shoot something with me if it's surprising  to you that I am actually good at my job). Yo me lo creí el día del rodaje. Entré a grabar con una seguridad y una calma que había pasado meses sin tener. Entré a matar. Ganas de matarlo no me han faltado nunca, pero no es matar así. Fue como Estoy Aquí Para Partir la Liga. Un destello de confianza en una, se le agradece a cualquiera. También el último hombre que me gustó en serio y es director me dijo que I was talented y una de sus actrices favoritas, pero no quiero hablar de él. 

Yo sé que no está bien poner tanta responsabilidad en alguien. En la opinión de alguien, pues. Yo sé que es posible que los hombres importantes digan que no eres buena, ni sirves, ni tienes talento y que you better be with them para siempre porque no vas a servir para más nadie. De ese maldito todavía me estoy recuperando. Ahí voy yo y el universo se encargó de hacer que pagara el maltrato psicológico con el que, tres años después, todavía cargo. 

Creo que viene al caso el quote de Spiderman: "with great power comes great responsability." Por eso estoy escribiendo esto, para que los que lean usen sus poderes para bien.