sábado, 5 de noviembre de 2011

Confesión # 71

Yo no lo quiero. Yo me lo quiero agarrar.

Montarme en La Cerroprendío fue una de las cosas más difíciles que he hecho en la vida. Estoy demasiado agradecida porque no saben cuánto aprendí. Aprendí cosas sobre hasta dónde puedo llegar.

A mí nunca me había pasado esta vaina.

Los nervios de La Cerroprendío fueron como esas maripositas cuando sabes que te van a pedir el empate.

Los nervios del stand up fueron esos murciélagos cuando te persiguen 2 taxis sin placa y un motorizado manejando sola a las 5:00 AM por la Cota Mil.

Sí, es así de dark.

Descubrí algo. Por el resto de mi vida voy a tener que ser la esclava del ejercicio. Hacer ejercicio me convierte en una tipa más tranquila y menos agresiva. Yo necesito eso en mi vida.

Cada quién tiene la liertad de hacer con su c... lo que quiera. Bueno, mi culo decidió ser una tipa exigente porque sé qué me gusta en un tipo, sé lo que no, sé lo que me calo, sé lo que podría tolerar y lo que no. Yo no me voy a conformar con un tipo mediocre para "no quedarme sola".

THAT is bullshit. Es B.S. que las eduquen así.

Una de mis actividades favoritas del mundo es aprender. En este momento estoy practicando y mejorando mi francés con un amiguito, trato de leer un artículo nuevo de Wikipedia todos los días, 99% de las apps que tengo en el iPhone son de idiomas y How Stuff Works y cosas así.

No tengo Angry Birds porque mi personalidad es demasiado adictiva. I pick up vicios demasiado chola. No juego Angry Birds por la misma razón por la que nunca he probado la marihuana. Me da miedo quedarme pegada.

Hay tres cosas que definitivamente no soy: drogadicta, chula y sifrina.

Aunque el hecho de ser una jeva medio graceful y con un peliiiito de charm confunda a mis amigos intensos.

Me corrijo. Sifrina no es la palabra. Es comemierda. No soy comemierda.

No sé si comemierda se escríbe así o separado.

Siempre corregiré cosas como cabello y en base a. Siempre. Es quien soy y lamento si sueno grosera.

Ayer le hice unfollow a @SteveMadden por decir cabello. Y así me quedaré, no puedo, de verdad.

Grenade de Bruno Mars es la canción más repetida en mi cabeza.

Aaah... la cosa era porque los ratones pegan más duro? Ya, ya entendí por qué los "viejos" no salían tanto.

No aguanto el dolor de cabeza. Tenía rato sin bloggear enratonada.

Debe ser demasiado cómico para los hombres vernos tratar de caminar en la grama enterrando los tacones. ¿Cómo no lo vi antes?