martes, 6 de mayo de 2014

Los artistas

Ellos duermen de noche y nosotros los artistas las usamos para trabajar, leer y llorar. Ellos quieren ser millonarios y nosotros queremos ser felices. No sabemos si vamos a poder, pero tratamos con cada célula de lograrlo. Cada uno de nuestros trabajos es un intento desesperado de serlo, en serio. 

Los artistas tenemos conciencia y dignidad. Los artistas de verdad, no los famosos. Los famosos son una cosa y los artistas somos otra. Los famosos viven bien, nosotros vivimos mejor. ¿Sí se entiende? Los artistas sabemos que las estrellas son cuerpos celestiales que inspiran y que si las ves lo suficiente te pueden hasta alumbrar. A las estrellas se les pide deseos. Los artistas sabemos todo sobre las niñas que van a cortar estrellas, sin permiso del papá. Los famosos creen que ser estrella es posible. 

Los artistas buscamos la manera más real de decir las palabras y los famosos buscan alargarlas lo más posible. Los artistas buscamos cómo se ve el personaje, no preguntamos si nosotros nos vemos bien. Los artistas usamos el maquillaje para darle luz a las cosas que queramos resaltar de nuestras nuevas identidades. Los famosos usan el maquillaje para tapar lo que son. 

Los artistas somos nobles y leales. Estamos acostumbrados al rechazo y a que nos digan que no. Somos tercos y confiamos en que a punta de terquedad llegaremos a hacer lo que queremos. Los artistas amamos lo que hacemos. No hay otra manera. Crear es nuestra obsesión, si no, ¿por qué le dedicaríamos toda nuestra sangre? Crear no es fácil. Nadie lo haría si no lo amara profundamente. No tendría sentido esta sufridera, ni este látigo si no fuera así. 

Nos interesa la condición humana. Sufrimos mucho más de lo que deberíamos y mucho más de lo que nos gusta admitir. No sé si somos masoquistas todos o si soy masoquista yo. Los artistas lloramos y somos hipersensibles. No sé si nos gusta cambiar, pero estamos obligados a hacerlo. Los artistas hacemos más de lo que decimos. A algunos eso nos cuesta un poco más, pero tratamos, de verdad tratamos. 

No nos creemos más de lo que somos. Sabemos repartir el foco y administrarlo. Sabemos pedirlo, la mayoría de las veces. Sabemos que las luchas se dan hasta que venzas o mueras. Queremos ser mejores, pero no hacemos las cosas para ser Los Mejores. Las hacemos y confiamos en el proceso. Somos honestos y francos. Casi nunca huimos de la confrontación. Somos valientes casi siempre y no nos importa ser locos. Creemos que los locos son ustedes, de hecho. Nos gusta observar gente, perros, aceras, narices, colores y luz. Nos refugiamos en nuestros pensamientos y nuestros ombligos cuando no podemos lidiar con lo que pasa afuera porque nos duele tanto. 

Nos sentimos derrotados y frágiles y muertos. Y al día siguiente empezamos de nuevo porque no tenemos más remedio. El poder de la esperanza es nuestra mejor apuesta. Le rezamos a los dioses que nos dan la gana. Creemos en el arte, en nuestros maestros y a veces hasta creemos en nosotros. En la esperanza de cambiar al mundo con lo que escribimos, actuamos, pintamos o retratamos. Creamos porque no sabemos cómo hacer para parar. 

A nadie le duele como nos duele a nosotros. 

Y aquí seguimos, igual. A pesar de que nos digan que no y que nos subestimen. ¿Que si nos duele cuando le dan nuestro trabajo a gente que no está capacitada para hacerlo? Claro. Es como si le encargaran la construcción de un puente a un orfebre. No están capacitados para ese trabajo, punto. Nos duele porque nosotros sí nos hemos preparado, sí nos lo merecemos. 

Somos disciplinados. La gente no sabe cuántas horas de ensayo hay detrás de un trabajo digno. Somos puntuales y responsables y siempre llegamos. Siempre. No llegamos tarde y cuando lo hacemos, nos disculpamos y de verdad, tenemos una razón válida. No importa lo que pase, llegamos. Si no llegamos es porque estamos muertoso  desnudos y sin riñones en una bañera de un motel. Somos curiosos y metiches. 

Somos malos en nuestras relaciones, porque lo que nos hace buenos artistas nos hace malos amantes. Bueno, la verdad es que esto lo uso sólo en mi caso. La pasión es muy chévere al principio, pero después ves como consume y quema todo lo que hay a tu alrededor. Los artistas tenemos problemas para callar. Somos fieles a nuestros impulsos, pero sobretodo a nuestras conciencias. 

Nos gustan los arcos. Los comienzos, los desarrollos, los finales... Creo que somos un poco OCD con los finales.  

lunes, 5 de mayo de 2014

I bet you think this blog is about you

Debe ser porque en mi época fui súper arrogante, que me llegan los arrogantes y ególatras que me joden. No, no me joden me amargan. 

Por el blog, por Facebook y por Twitter yo siempre he sido muy abierta. Por más que trato de esconder o de ser discreta o misteriosa, no lo sé disimular. Nunca he podido controlar mis impulsos de contar todo lo que me pasa por la cabeza. Lo que me da rabia es que todos crean que it's about them. Este blog es para hablar de mí y a mí me gusta cómo me revelo y me muestro based on what I do when people do things to me. Cuando hablo de los demás, hablo es de mí. 

Yo no soy estúpida. Bueno, mentira, a veces soy estúpida. Lo que sí no soy es bruta. Cuando tuiteo o pongo un status yo sé que es factible que lo lean, pero no entiendo por qué se lo toman personal. Primero, yo no uso nombres y apellidos, cosa que siento que a veces debería hacer sólo para que las demás estén advertidas. Segundo, yo uso las mierdas que me pasan o que, mejor dicho, ustedes me hacen para dar risa. Para generar empatía y para que las otras pendejas que tienen mala suerte como yo, se sientan acompañadas en sus miserias y sus dolores. Tercero, chill the fuck out dude, no es sobre ti. Es sobre mí y sobre cómo percibo el mundo y sobre mi mal criterio y mi mal gusto. Cuarto, la mayoría de las veces estoy hablando de nadie y de todos a la vez. A ver, me trataré de explicar mejor. Right now, hay varios tipos medio escribiéndome. Ellos me medio escriben, algunos me gustan, otros no, otros me dan ladilla y otros me dan arrechera. Con el que me gusta de verdad, no se puede, pero ya a eso nos resignamos. Pasan cosas, and I tweet about it. Como casi todos viven en el siglo XXI y usan redes sociales en mayor o menor medida, todos se proyectan. Cuando le tuiteo a Capriles, se ponen celosos o cuando me arrecho con uno, el otro cree que me arreché con el otro. Es una soberana ladilla. 

Creo que una buena regla de vida es que no debes creerte 90% de las cosas que lees en Internet. Entonces, no creas 90% de las cosas que digo aquí. Cuando yo esté arrecha contigo, cuando yo quiera decirte algo, cuando a mí algo se me incruste, tranquilo que te lo voy a decir. Yo no me escondo en pseudónimos, ni en anónimos, ni en indirectas. I do not hide. I have opinions and I back them up with my identity. Lo que veas en Twitter, es un puto chiste sobre algo estúpido que hiciste. No es más nada. Cuando yo me arreche, de bolas que lo voy a poner en un status de Facebook. Pero primero voy a mandarte un voicenote donde te grito "off with your head, mmhvo, a ti hay que crucificarteeeeeeeeee imbécil." Bájale siete, que si de verdad es para ti you are going to know porque te voy a estampar tres lepes. 

Esta es de ahora en adelante la regla más importante de mi vida 2.0 if any of you are interested: Don´t be an asshole. It's not about you. 

viernes, 2 de mayo de 2014

Confesión # 89

Hoy he llorado todo el día porque estoy triste.

Trato de ser optimista, todos los días. Trato de verme mejor, de sentirme mejor, de quererme más.

Feels like I am epically failing.

El miércoles fue un día muy bueno porque me fue buenísimo en el pole.

Yo me metí en pole porque sospeché que iba a ser muy buena.

Hoy me metí en una clase de pole muy difícil y como no me salió todo, estoy triste. Porque soy imbécil.

Ayer estuve Probando Material. No me fue maaaaaal, pero tampoco me fue bien. La vaina es que si te va majomierda enfrente de Emilio Lovera, cuenta como por 100.

No la partí. Y es chimbo no partirla. Siempre es mejor partirla, pues.

Todos los días le pido a Dios una vocación nueva.

Yo sé que hay gente que tiene problemas de verdad, pero estos para mí se sienten horrible.

Hace poco recibí el séptimo mejor correo que he recibido en mi vida. He was witty and secret and funny, por eso me atrapó y no pude evitar responder. También fue como raro que me escribiera a mi correo normal, no mi correo del blog, cosa que me hizo concluir que esta persona efectivamente me medio conocía. Intercambiamos un par de correos y después fue lo que una siempre supo que sería: un fraude. ¿Saben esa gente que te insulta al mismo tiempo que te elogia y que cree que tú no te vas a dar cuenta? Bueno, así.

"Me interesas, pero no Me Interesas, ¿sí entiendes?" Claro que entiendo. Entiendo que eres torpe y que eres un imbécil. Entiendo que para una clase de persona, soy como un animalito en un zoológico. No me jodas, that is just hurtful. Tú vas al zoológico, te tomas un selfie, lees el artículo de Wikipedia sobre el Animalus En Cuestionus y ya. A ese Animalus no le dedicas dos pensamientos, no le escribes por Whatsapp ni la llevas a jugar bolas criollas con tus panas. You are an asshole because you say the thing I know, I hide from and I don´t want to come to terms to por algo.

Yo soy más interesante de cerca que de lejos. Y todos los días de mi vida me duele que Capriles no lo vea, por ejemplo. Me duele haber cavado esta tumba yo solita. Pero no voy a dejar de ser quien soy para que garden variety assholes quieran salir conmigo.

He usado Telegram una sola vez. Pero me siento como una espía de la KGB + CIA + Mossad por tenerlo ahí.

Me da miedo bloggear.

Si ahorita tuviera que enfrentarme contra un boggart it would fucking explode porque se confundiría todo al verme.

El equipo de impro que fundé es sencillamente increíble. Estoy demasiado orgullosa de lo que hemos logrado.

Ese show + perrito, ya sé cómo se siente ser madre.

No quiero atenderle porque ella siempre cree que todo se trata de ella. Y de sus problemas y de sus tristezas y de sus arrecheras. La odio. No sé cómo perdonarla. Ella me llama pero yo lo que quiero es quemar los puentes. Que se quede con el otro inútil, tal como quería.

El otro día me puse leggins de cuero y salí a la calle y me mandé una pea loca y no me dio miedo nada.

Lo único consistente es que cada vez que me rasco le escribo al mismo tipo. Desde hace ya un rato.

La diferencia entre besar a alguien por besarlo y besar a alguien porque te gusta es del cielo a la tierra, pero se me había olvidado porque la última vez que besé a alguien que de verdad me gustaba fue en noviembre.

Bueno, pudo haber sido diciembre pero no nos gusta hablar de eso because of reasons of Emotional Mediocrity.

Casi todos los solteros que conocen reconocen que nunca se han sentido tan solos como ahora. Yo digo Welcome to the Bridgetjoning.

Le escribo a Capriles como si alguien me pagara por eso. No me gusta quedarme sin dignidad en todo Internet y sus alrededores, pero me entretiene.

On my own es el soundtrack de mi vida.

Maybe I should quit my singing lessons and start the shrink. Nooooooo.

Otra cosa más que no pude hacer sola. Salir del foso se agrega a la lista de cosas para las cuales soy inútil. Que bien.

"Dedícate a animar," me dijeron como si pensaran que es que soy terrible actriz y como si no odiara animar. Bueno, dedícate a TU PEO es lo que le puedo decir a la gente. Animar es donde el talento va a morir. Me muero si tengo que meter eso con / en una tarjeta o en una bio. Me muero.

Me gusta un tipo tanto que sé que está condenado a fracasar estrepitosamente.

Pero es que yo también me saboteo la carrera, gustándome un tipo with whom I should have kept it professional.

No sé qué puede más. Si las ganas o los miedos.

jueves, 24 de abril de 2014

Podría ser peor

Podría haberlo perdonado, podría haber seguido con él. Me hubiera casado al año y ya tendría un par de carajitos. Si algún mérito tuvo el Anticristo es que nunca supe decirle que no. Sorry, es que nunca quise decirle que no. 

Podría seguir con el Yunque. Naaah, estoy convencida de que tarde o temprano yo me iba a dar cuenta de cuán infeliz me hizo, de cuánto me manipulaba, tarde o temprano lo iba a odiar como lo odio ahorita. Bueno, temprano, porque me gusta creer que nunca hubiéramos llegado ni al anillo. I would have fled, I would have run eventually. 

Ya perdoné a primero, nunca voy a perdonar al otro. 

Podría haber estudiado en otro colegio y tener mala ortografía. Podría no ser una lectora. Podría ser de reggaetón, de Rosalinda, de martes de burbujas y noches de cotufa. Podría jugar tennis los viernes y golf los sábados, podría no aprenderme el nombre de la señora de servicio e ignorar al chofer cuando da los buenos días. Podría ser alta, catira y bruta. Podría odiar la salsa y ser alégica a los mariscos. 

Podría no tener ni sueños, ni pasiones, ni expectativas. Podría no odiar nada ni amar a nadie. Podría haber sentido hambre un día o sueño el otro y hasta ahí. Podría haber ido a la playa para broncearme y sin pensar. Podría no saber qué se lanza cuando se lanza una piedra al mar. Podría no entender inglés ni tener noches para mí sola. Podría tener panas de rumba y no hermanos del alma. Podría tener un carro que funcione perfecto que nunca me hubiera dejado varada, podría haber funcionado taaaan bien que nunca me hubiera tocado agarrar metro, ni conocer y entender a la gente que usa el carrito todos los días.  

Podría no haber subido el Ávila. Podría no haber usado los ojos como debe ser. Podría ser ciega, sorda o muda. Podría no haber descubierto la radio. Podría haber aprendido a usar Excel. Podría haber seguido la tradición familiar. Podría ser una hija normal, con problemas normales, con aspiraciones normales. Podría haber tenido papás distintos. Podría haber sido la hermana menor o la hija única. Podría haber entendido las cosas más tempranos. Podría haber estudiado en otra parte, podría nunca haber sabido lo que era un blog. 

Podría haber sido un prodigio y terminado como Lindsay Lohan. Podría haber tenido los ojos verdes y cero talento. Podría haber metido la pata, podría pensar que "a ver" es lo mismo que "haber," podría confundiar ay-hay-ahí. Podría nunca haber leído Harry Potter. 

*Se lanza al Guaire*

Podría nunca haber estudiado con Elia, podría no haber estudiado porque me vieron en la calle y me ofrecieron protagonizar o ser Miss Vargas. Podría haber tenido papás famosos, actores, artistas, periodistas. Podría ser cabeza fría y racional. Podría no querer nada ni a nadie. Podría tomarme mil selfies todos los días y montarlas en Instagram. Podría retuitear a Lucio Quincio. Podría haberme quedado en todas esas relaciones de mierda sólo por estar en una relación. Podría no importarme. Podría haber hecho felices a todos menos a mí. 

Podría ser otra mujer. Podría ser hombre. Podría odiar el fútbol o no entender el offside. Podría coleccionar carteras o tarjetas de crédito. Podría no tener hobbies, sólo trabajo. Podría haber estudiado administración por no estar segura. Podría ser orfebre o pedicurista. Podría ser fashion blogger, maldita sea. Podría ser de las que apaga la música. Podría no haber llorado en todos esos libros, todas esas veces, por todos esos tipos. Podría reírme sin ganas ni saber quién es Jenna Marbles. Podría no ser feminista, podría no tener causas, ni pelearlas, podría no tener intereses, ni ganas, ni miedos. Podría haber obtenido todo sin haberlo tenido que pelear primero. Que tragedia. 

Podría ser de las que toma todo por sentado. Podría no ser agradecida. Podría ser de las que no le cuenta nada a nadie, podría ser discreta y misteriosa y cool. Podría tener sólo Instagram y cero interés en Twitter. Podría ser intelectualmente limitada y podría estar siempre conforme. Podría estar siempre de acuerdo. Podría no tener opiniones, ni criterio, ni emociones. Podría no despeinarme, podría no sudar y podría siempre oler a frutas sin haberme puesto nada. 

Podría ser normal.   

lunes, 21 de abril de 2014

Cambiar el resultado es cambiar el procedimiento. Parte 1.

Tengo toda la vida esperando. Toda la vida yendo a castings, toda la vida queriendo estar en proyectos, toda la vida resintiendo a los que no me ayudan, a los que no me llaman, a los que no me castean. Tengo toda la vida esperando una oportunidad y soñando cada vez que se lo dan a a catira. Tengo toda la vida llorando porque mi carrera no es lo que yo quería que fuera. Tengo toda la vida soñando y tengo toda la vida creyendo que sí. Nadie ha tenido tanta esperanza como yo. 

Eso que describo suena muy pasivo y la verdad es que si bien he podido hacer muchas cosas más, ya hablaré más de eso, he hecho cosas. En serio, sí he hecho cosas. Hice un blog, hice radio, hice castings, hice contactos, hice stand up, hice un equipo de impro, hice cola para comprar libros, hice cursos, hice talleres, hice amigos, hice relaciones públicas. Nada de eso ha sido suficiente, pero quiero que se entienda la distinción entre sentarme a llorar en el mueble comiendo helado y hacer ejercicio seis días a la semana además de hacer mi propia mantequilla de almendras para que cuando finalmente llegue la oferta no me reboten por gordita. 

He sido disciplinada, he sido paciente, he sido buena. No he saboteado ni menospreciado el trabajo de ninguna actriz (actriz de verdad, no modelos ni prepagos de un solo nombre que ofenden la profesión). No me he llevado a nadie por delante para estar aquí. No sé bien lo que "aquí" significa, pero sé que es un lugar diferente a donde empecé. Nunca en la vida he hablado paja de otra actriz, siempre he compartido la información de los castings y siempre he recomendado a actrices cuando el proyecto no es para mí (léase que no me gusta porque es malo) o cuando es demasiado difícil para mí o cuando no puedo porque tengo otra cosa durante ese momento. De hecho, estoy segura de que quedé en Movistar Hey Solcito porque al salir del casting les dije a las que estaban esperando que googlearan la letra de la canción para que la pudieran medio rimar y preparar de antemano. Después terminé empatada con el novio de una de las jevas a quien le soplé, pero él ya ha salido lo suficiente en este blog. 

Yo dejé de fumar. Si eso no es querer hacer cosas, no sé qué califica. Dejar de fumar fue el ejercicio de voluntad más difícil de mi vida, ha sido lo único más difícil que el stand up. Pagué muy caro eso. La obra que originó la promesa no se dio, una vez más no obtuve lo que quise y me rompió el corazón mil veces. Mi esperanza gigante y mis sueños enormes no son proporcionales a una mujer de mi tamaño. Por eso me duelen mucho más cuando se rompen que a una persona normal. Mi imaginación y mis expectativas se han llevado lo mejor de mí, siempre. El hecho es que dejé de fumar y me dio fue por comer. Cada vez que quería un cigarro, comía. Durante el día, me provocaban 20 cigarros. 20 cigarros de la caja que me fumaba diariamente, que a veces todavía extraño. Si comes "merienditas casuales" que eran casi siempre chocolates y dulces 20 veces al día, es de cajón que vas a engordar no importa cuánto corras, subas cerro o bailes reggaetón toda la noche en tacones. Engordé como loca. Una vez me pasaron por al lado dos personas que solían trabajar conmigo todos los días y no me reconocieron. La gente me decía cosas como "ah, te ves bella así más gordita y con la cara redonda" (fuckers!) y yo hacía lo de siempre: bebía hasta la inconciencia y cuando llegaba a mi casa me encerraba a llorar. No tenía control sobre eso. La ansiedad fue demasiado para mí y supe lidiar con mi falta de nicotina como lidio con todo lo que me jode en la vida: autodestruyéndome. Haciéndome daño comiendo. Eating my feelings away. Una mujer que sólo comía chocolate en los días más álgidos del PMS o de la regla, se convirtió en hiperfan de las cosas dulces. El día más extremo fue el día que compré un coffeecake en Franca de los grandes. Le di un pedazo a Diana y a una de sus roommates, mi mamá se comió otro en la noche y al día siguiente no había más porque yo me la había bajado. Cual Bridget Jones, me comí la torta llorando porque no tenía control sobre estarme comiendo la torta. Llegué de NYC, sintiéndome validada y talentosa, buena y capaz, pero con el botón del blue jean desabrochado y una camisa larga y holgada que escondiera el hecho de que no me había cerrado el fucking pantalón. Claro, no hay camisa que tape la vergüenza de que a los 28 años you can't afford new jeans, ni siquiera con CADIVI. 

El año pasado dejé la radio porque estaba en una radio por Internet. Radio por Internet, técnicamente no cuenta todavía. Una de las gerentes had no clue whatsoever as to how to run a radio and/or talk to adults. Aparte de eso, Yo me fui de la radio porque uno es lo que uno hace. Si yo seguía llamándome actriz, pero seguía trabajando como locutora, no iba a ser sino locutora el resto de mi vida y la actuación iba a ser el plus. El bono. El extra. Y no. Yo nací para actuar, solamente porque eso es lo que he querido toda mi vida and that is enough. 

Claro, ayudó que mi jefe fuera una persona cuyo ego era infinitamente más grande que su talento y un pain in the regular ass. Taima. La radio cuando se hace bien es la cosa más bella del mundo. Antes de estar en Internet, estuve en Hot hasta que me botaron. Ahí aprendí todo lo que sé. Eso sí, ahora, en perspectiva, como todo TED Talk y cualquier memoria que esté en el NY Times Best Seller List, que me hayan botado de Nos Vemos a la Salida fue lo mejor que pudo pasarme. Lo primero es que, dejé de trabajar con una persona que lo que hacía era tapar mi luz para que la suya brillara más. Imagínense una linterna tratando de brillar más que el sol... OK, eso quería hacer dicha persona. Ahí empecé a usar palabras como energía negativa, mala vibra, etc. Uf, era todas esas cosas juntas y más. Era un bloqueo y un ancla. Lo segundo, es que me sacó de mi comfort zone. Irme de la radio fue la decisión más valiente de mi vida, cuyo pay off sigo esperando. Digo valiente porque pasé de tener suelo y estabilidad económica y laboral a no tener nada. 

En NYC pasé hambre, en Caracas también, mi poder adquisitivo es nulo, la poca plata que hago de vaina cubre mis gastos y a los 28 años sigo viviendo con mi papá. Cada vez que alguien habla de que me vaya de Venezuela me río burda porque el pasaje que puedo pagar es a Margarita. En Ferry. En segunda clase. Me frustra horrible. Me mal acostumbré a la libertad económica de la radio (radio de verdad, no por Internet). Poder adquisitivo significa poder de decisión. No puedo tomar decisiones, ni puedo comprarme una merienda en la calle si tengo hambre, no puedo comprarme una camisa linda para ir a un casting, el maquillaje que tengo me tiene que durar para siempre y no puedo usar las manos, porque no sé cómo hacer para pagar la peluquería. Sí, hay gente que pasa hambre y que sus hijos están enfermos. Ellos tienen su cruz y yo tengo la mía, vayan a ser intensos en otro blog. Para mí no existe la opción de alquilar, de mudarme, de vivir por mi lado, de experimentar la vida como una mujer, como una adulta. No sé qué es ahorrar, tengo un año sin comprar ni un dólar y cada vez que pienso en el futuro me asusto porque no quiero ser una pelabola el resto de mi vida. En serio, estoy tan mal económicamente que hasta la gasolina me parece cara. Dejé de comer sushi, dejé de comprar libros, dejé de salir a rumbear, dejé de invitar amigas a cenar, dejé de ir a cenar, dejé de tener vida social, dejé de irme de viaje, dejé de ir a la playa, al cine, al pole dance... Dejé de hacer vainas que a mí me gustan y eso es chimbo. Me pone triste que mi calidad de vida sea una mierda, ya y eso no me hace una cotufera. La vida no tiene por qué ser mediocre. Yo debería estar en el psicólogo y no tengo cómo pagarlo. 

No importa cuánto trates, cuando haces lo que yo hago, la opinión de los demás puede afectarte. Los demás, opinan que yo nunca soy suficiente. Entonces, yo me creo insuficiente. Ojo, esto no es culpa de nadie sino mía. Yo acepto que yo me dejé joder. Acepto que nunca he debido escucharlos, acepto que he tenido demasiado miedo, que no ejecuto mis ideas, ni escribo mis guiones, ni produzco mis vainas, ni le echo bola. Yo acepto que es culpa mía. Acepto que la he cagado, acepto que opino de más, acepto que debo ser más diplomática, acepto que la responsabilidad la debo poner donde recae, acepto que he pasado demasiado tiempo buscando culpables, acepto que no me he enfocado en las soluciones. Acepto que soy una cobarde, acepto que no me he sabido abrir los caminos, acepto que no confío en mí, ni en mis ideas, ni en mis historias, ni en mis talentos. Acepto que no sé si alguna vez tuve alguno y que me gustaría saber que todo lo que alguna vez creí me lo imaginé or what. Acepto que no me sabe a mierda que no me den trabajo, que sí me duele y que no entiendo por qué me perciben como me perciben. Si bien es verdad que soy burda de hater, yo nunca le he hecho daño a nadie. Claro, siempre hay una mmhva que manipula y hace un show frente a todo el mundo donde me señala como Voldemort, pero de verdad son mmhvas y si ellos se lo creen y no ven el show y la manipulación por lo que es, pues se merecen trabajar con ellas y no conmigo. Acepto que he confiado demasiado. Acepto que tengo echarle más bola. Acepto que es mi responsabilidad ser motor de mi carrera. Acepto que no soy perfecta para todos los papeles. Acepto que no quiero hacer las cosas porque si las termino haciendo y son una mierda me va a devastar emocionalmente. Acepto que tengo que trabajar en mi autoestima y no sé cómo empezar. Acepto que no estoy bien, pero que sí quiero estarlo. Acepto que para que las cosas cambien, tengo que cambiar yo primero.

No quiero vivir esta vaina más. Quiero ser buena, quiero ser exitosa, quiero ser próspera, quiero ser apreciada, quiero que mi talento sea validado, quiero trabajar mucho, quiero dejar de tener miedo, quiero confiar en mí.   Vamos, pues. 

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Yo quiero ser Tina Fey.


¿Dónde empezó Tina Fey? Haciendo improv.

domingo, 20 de abril de 2014

AUTOAYUDA





#ActuarActuando mientras consigo cómo escribir. Cuando no es el chingo es el sin nariz, no te digo yo.