sábado, 4 de julio de 2015

Confesión # 98: más cosas que me gustan

Me gusta lo que 2015 me ha enseñado.

Me gusta debatir, no pelear.

Me gusta ser flaca, pero quiero ser más flaca todavía.

Me gusta la luna pero me gustan las estrellas. Es por Margarita de Bayle.

Me gusta leer Miastral aunque cada vez la entiendo menos (y le creo menos).

Me gusta haberme desprendido de la iglesia católica y sus culpas, sus mandamientos, su hipocresía y su incapacidad de modernizarse.

Me gusta que mi generación sea más abierta y tolerante a la diversidad sexual que la de mis papás.

Me gusta stalkear a un primo de mi papá en Facebook porque es un genio contando las cosas y escribe todo en tres idiomas.

Me gusta ir a matrimonios. No me da ladilla, no me incomoda, no me fastidia, no me hace miserable.

Me gusta abrir el clóset y no saber qué ponerme porque tengo demasiadas opciones.

Me gusta como la gente me mira cuando me arreglo, pero no tengo la energía para arreglarme todos los días.

Me gusta montar videítos estúpidos en Instagram.

Me gusta que este año I am all about spreading the love. A todos los que me han tratado mal estos meses, yo los he tratado como si los quisiera.Se ha pagado con intereses y se me ha devuelto burda.

Me gusta que sé que la estaba mal era yo, no los demás.

Me gusta que sé pedir perdón cuando me toca.

Me gusta que haya pasado momentos tan duros, porque me hicieron más humilde y más enfocada.

Me gusta sentir que el éxito profesional que siempre he querido está a la vuelta de la esquina.

Me gusta que no tiré la toalla.

Me gusta saber que nunca lo haré.

Me gusta releer todas nuestras conversaciones de Whatsapp de cuando nos quisimos.

Me gusta pensar en él y en todo lo que hubiéramos podido tener.

Me gusta tener la conciencia en paz.

Me gusta que no he tenido que acostarme con nadie ni sacrificar mi integridad artística para lograr las cosas que sí he logrado. Quizás no son muchas, pero me han costado mucho y me hacen muy feliz. I look back on all of it con orgullo y satisfacción. Eso tiene que contar, ¿no?

Me gusta cuando me consigo gente que no sabía que estaba invitada al mismo lugar que yo.

Me gusta cuando cacho a exculos bucéandome el culo. Son mucho más descarados de lo que uno creería, no es que yo sea yq wao, qué intuitiva.

Me gusta cuando decreto algo y pasa. Me siento como una pitonisa.

Me gusta cuando a la gente le da risa mis mariqueras.

Me gusta cuando me imagino parada en ese teatro cantando esas canciones.

Me gusta cuando me veo hosteando los GG con Joanna.

Me gusta cuando me imagino recibiendo ese premio y dando las gracias con chistecitos sobre Meryl.

Me gusta que he sabido defender mi vocación y la he asumido hasta la última consecuencia, siempre.

Me gusta que no me he dejado cambiar por el sistema pero sí me he adaptado a él. Ya no le digo a la gente en su cara que son mediocres, por ejemplo.

Me gusta que me he convertido en una caraja más positiva. Claro, es fácil ser positiva cuando no estás en la mierda.

Me gusta estar trabajando en los mecanismos que harán que todos los no que aún me quedan por escuchar, porque sé que los habrá, forever, no importa hasta dónde llegue, no me vuelvan mierda.

Me gusta que no hayan conseguido a Eugenia, porque eso significa que era yo y que la cagaron por rechazarme.

Me gusta cómo protejo a los que quiero y los cuido.

Me gusta saber que puedo pedir ayuda de vez en cuando y como he sido tan consecuente y tan leal, me la van a dar.

Lo que no sé es pedir ayuda.

Me gusta pensar en todos los que me gustaron cuando no me gusta nadie.

Me gusta tomar champaña/prosecco/espumante desde que fue lo que tomé la primera vez que fui cortejo.

Me gusta que mis amigas me pidan consejos.

Me gusta ser un comodín social, a veces.

Me gusta mirar a los ojos.

Me gusta imaginarme lo que piensa la gente cuando el Metro no va hasta el culo.

Me gusta no haber llorado por eso.

Me gusta andar en pantaletas por toda la sala, porque puedo.

Me gusta pasar los domingos en pijama hasta como las siete de la noche. Ahí me entra la crisis, pero up until that moment es súper fino.

Me gusta cuando me escribe hasta que empieza a pelear.

Me gusta que cuando sé que no es the guy for me, I don't force it.

Me gusta que puedo escuchar a la gente que no piensa como yo y no perder la razón. I did not have that hasta hace unos meses.

Me gusta saber que de quien más depende, es de mí.