sábado, 16 de octubre de 2010

OPPD, Día 2


Hace un par de semanas me compré mi primer par de zapatos de jeva. Con ese término me refiero a los zapatos que ven ahí. Nunca me pareció que las ballerinas pudieran considerarse zapatos, porque no tienen tacón.

Yo usaba dos tipos de zapatos: de goma y de tacón. Tengo el mismo par de cholas para la playa y para la peluquería desde hace ocho años porque me desagrada una tira en los dedos, no me gusta ver los pies y el sonido del chanqueleteo me parece la cosa más horrible del mundo.

El problema empezó cuando mis zapatos de goma chiquitos, unos Aldo negros que usaba para ponerme con skinny jeans pidieron cacao por exceso de uso. Se descosieron por atrás y empezaron a salirles hilitos por todas partes. Eran mis zapatos de uso diario preferidos y estaban tan pero tan rotos que hasta a mí me daba paja salir así a la calle.

Cuánto costaban los tres o cuatro pares de zapaticos de goma que vi por ahí durante mi búsqueda? Ninguno bajaba de medio millón de bolívares. La radio no da plata y fue el último empujón que necesité aunque todo lo que soy y todas las fibras de mi cuerpo estuvieran en contra.

Los zapatos de goma de hacer ejercicio se ven horribles con skinny jeans y odiaba las cholas, por lo que tuve que escoger entre el lesser of two evils y comprarme estos de jeva.

El problema es que fue una paridera conseguirlos. Comprar un par de zapatos que no son tu estilo ya es un shock cultural lo suficientemente dark como para que encima los zapatos sean de colores de niña recién nacida, tengan flores, lazos, mariposas y unicornios. Después de tomar la dolorosa decisión de usar cosas que no se parecen a mí, it was open season.

La cacería empezó muchas semanas antes de lograr conseguirlos, hasta que un día insospechado tuve que ir al Millenium and I just got lucky. Entré a una tienda por no dejar, y porque en Aldo los flats costaban que si 450 lin, y los conseguí a 75 Bs. F. Una vez que estás ahí considerando hacer algo que verdaderamente no quieres no te queda si no aprovechar el impulso y comprártelos de dos colores. Así parezcas una jeva más.

1 comentario:

Beatriz Portinari dijo...

If the shoe fits, buy it in every color!