martes, 28 de junio de 2011

22 Confesión # 64


Trabajo demasiado bien bajo presión. Me llamó un amigo hace un rato porque está hacienda casting para unas locuciones. Aprendí a editar sonido y recordé de memoria una de las cuñas que estoy haciendo ahorita en Nos Vemos a la Salida.

No sé de dónde salió eso pero en menos de media hora, como me lo pidió, ya lo tenía en su email. Sigo sin poder creer que me acordé de toda la cuña. En los trabajos de la universidad que empezaba de un día para otro, sacaba 16/17. En los que empezaba semanas antes (esos pocos, pocos, poooocos) sacaba 14.

Me gusta sorprenderme así, me hace sentir bien. Me hace sentir inteligente. Porque soy bien pajúa.

No se me ha pasado mi crush quinceañero. Me hace sentir joven de nuevo y es divino. A ver, no soy vieja, pero tampoco soy tan joven como creo que soy.

Este año me propuse una meta importante. No lo voy a decir porque no quiero que se empave y porque si no lo logro, no quiero decepcionarme.

Los lectores de este blog no saben cuánto significan para mí. Nunca lo sabrán porque las pocas veces que escribo para y por ustedes siento que estoy regalándoles un poquito de mi espacio. Sí. Yo les regalo algo de mí todos los días, en cada palabra. Pero una cosa es sentir que haces un regalo y otra es recibir un regalo por casualidad. Es complicado, pero yo me entiendo.

            Debo reconocer que en momentos como hoy es muy liberador tener una sección de confesiones. Los días que no puedo escribir de nada son buenos días para confesarse.  

           A mí me encanta que les encante. Aunque esa no sea la motivación para escribir.  

           Tengo tres semanas con el rosario encima para arriba y para abajo. Me hace sentir segura y lo rezo siempre en las colas y los misterios que me faltan justo antes de dormir. 

            Hoy me reventé los nudillos en el krav maga. Me duele y arde burda porque hay unos en carne viva pero se siente genial. Quiero ser una hija entre GI Jane y Tomb Raider, por lo que protagonizaré una película de acción finísima. De aquí a allá conseguirán suficiente goma espuma para rellenarme el sostén, ya verán como hacen. 

            Me estaba leyendo un libro que no me gustó para nada. Me ha parecido lento y tedioso. No quiero dejarlo por la mitad, pero es que es muy malo. No. Mentira. Es aburrido.

2 comentarios:

¡мэиğаиα! dijo...

Me agrada eso de rezar..., estoy aplicando la misma.

Chemi dijo...

Gracias por los regalos!! Aunque no entendí muy bien eso.

Cuidado con esos nudillos, sabila y arnica ayudan.