jueves, 7 de julio de 2011

31 (Síiiii, más de la mitad, yeah yeah yeah)

Una tipa marimacha

Mi cabeza piensa como hombre. Muchas veces. No tengo cintura, ni tetas, o sea, que sí, a veces mi cuerpo parece de niñito también.

Pero hay cosas en las que esos rasgos masculinos de mi personalidad (que supuestamente todos los seres humanos tienen, sólo que algunos la desarrollan más que otros) son verdaderamente evidentes. Llega un momento en el que me sorprendo cuando hago cosas de niña y nunca me dejará de parecer divertido.

Me encanta jugar y ver fútbol. No puedo evitarlo. Tengo dos hermanos y un papá, hay planes en los que te tienes que pegar a juro. Por ejemplo en mi casa, te gustara el fútbol o no, tenías que irle al Madrid. Me hubieran desheredado si no. Taima, no me obligaron a que me gustara el fútbol. Lo jugué y lo veo porque me encanta. A diferencia del beisbol, el fútbol sí me parece un deporte sabroso. Debo confesar que soy del Caracas FC, pero Mauricio juega en el Petare. Y nadie grita más por el Petare cuando Mauri juega. La sangre llama como nada en esta vida. No, no soy traidora ni vendepatria. Soy una hermana que quiere a su hermanito y quiere verlo feliz. Si Mauri se va del Petare, entonces gritaré por el otro. Y el otro. Y el otro.

Es un poco triste tener que reconocer esto pero a veces creo que las mujeres no pasamos por clases de matemática. A mí, me resulta incomprensible como tantas mujeres venezolanas se gastan más de lo que ganan en peluquerías, ropa y accesorios. A ver: si ganas 5 Bs.F y ese par de zapatos cuesta 4.8 BsF no hay manera de que la matemática de. Yo siempre he sido responsable y cuidadosa con el dinero. De hecho, no conozco otra manera de ser. Me encanta trabajar y darme los lujos que el presupuesto del mes me permita. Pero también me encanta dormir, sabiendo que he ahorrado que jode para que los meses de escasez no lo sean tanto y para que cuando me vaya a vivir a NYC whenever el dinero no sea una preocupación. Bastantes voy a tener career wise, no quiero preocuparme por el dinero también.

También sé besar sin enamorarme. Más allá todavía, sé salir sin enamorarme. Sé hacer amigos/panas nuevos sin que inmediatamente me gusten. Soy un piece of work, de verdad. Esa es la mejor parte de estos rasgos psicológicos masculinoides, trust you me.

Eso sí, soy la peor jugadora de dominó del mundo. Me han tratado de enseñar mil veces y admito que mi coeficiente intelectual no es lo suficientemente elevado. Esa parte de la lotería genética no me la saqué.

2 comentarios:

Chemi dijo...

Apenas la mitad!!! nooooooo

Asi como eres, debe ser! jajaja

Mariale divagando dijo...

I'm kind of a guy too!

Me gusta el fútbol y la Fórmula 1, digo groserías, como muchísimo, y si veo a una pareja discutiendo siempre estoy a favor del hombre!

Pero, al igual que tú, tengo mis innegables caracterísitas femeninas, por ejemplo, soy incapaz de abrir un frasco o de estacionar en un espacio pequeño.